SE DESCONOCEN LAS CAUSAS DE MUERTE DE UN HOMBRE EN LA GARITA
El sábado a raíz del llamado al Comando 911 alertando sobre la desaparición aparente de un hombre de 68 años en el barrio cañuelense de La Garita, fue encontrado sin vida el cuerpo de «El Viejo Iglesias«. En una modesta vivienda de calle Urquiza, que es la primera arteria que corre paralela a la vía, y Del Trabajo, tendido en el interior de la casa, en el piso y sin ropas, yacía hacía más de 48 horas el hombre a quien conocían con ese apodo.

El hombre que vivía en condiciones elementales y básicas, sin higiene de ningún tipo ya que no contaba con sanitarios, permanecía en estado de suciedad y desorden deplorables. Había cosas, incluso alimentos, diseminados por el piso. Iglesias no salía de su casa. Alguna vecina suya dijo que tomaba mucho, que pudo haberse desmayado ebrio.
Tenía una pequeña entrada económica por su jubilación, aunque no necesitaba demasiado para vivir. Al entrar en la casa los oficiales de policía retiraron elementos que pueden servir para investigar las causas de su muerte. No se puede establecer aún si fue motivos externos o naturales.
Su cadáver mostraba mordeduras de perros, lo que amplía aún más las hipótesis, ya que podría haber fallecido víctima de esas heridas. No obstante, fuentes de la Policía indicaron que se halló una cierta cantidad de Viagra, conocida medicación para la disfunción sexual. Vecinos que no se identificaron comentaban que «El Viejo» recibía la visita de al menos una mujer para tener sexo. Esto sería compatible con el hallazgo mencionado, ya que la víctima no tenía amigos ni amigas. En primer instancia no se vincula este hecho con la muerte aunque sí se considera de suma importancia el testimonio que pueda aportar la persona que lo frecuentaba, para orientar la pesquisa.
El cuerpo del fallecido fue llevado a realizar el informe de autopsia para establecer, en principio, si se trató de muerte natural u homicidio. La causa «averiguación de causales de muerte» está en la Fiscalía de Investigaciones N° 2 a cargo de la Dra. Pippo.
