La ley de antibióticos entró en vigencia este mes de septiembre e implica cambios en la receta y venta de ciertos medicamentos. La dispensa de estas drogas será «bajo receta archivada» en cumplimiento con la norma 27.680 de Prevención y Control de la Resistencia a los Antimicrobianos, promulgada el 24 de agosto.

Esto significa que quien prescriba un antimicrobiano (antibiótico, antiviral, antifúngico, antiparasitario) debe entregar al paciente la receta original y una copia o duplicado para que una de ellas quede archivada en la farmacia en la que se dispensa. Además, se debe incorporar en la prescripción el diagnóstico por el cual se indica su uso», informaron desde el Ministerio de Salud.

En la receta -ya sea manuscrita, electrónica o digital- debe constar la siguiente información: nombre, apellido, profesión, número de matrícula, domicilio, número telefónico y correo electrónico, según corresponda, del médico que prescribe el medicamento.

La ley 27.680 tiene el enfoque integral de «Una Salud», que implica el abordaje de la Resistencia Antimicrobiana (RAM) como problema de salud pública desde las diferentes disciplinas de las ciencias médicas, veterinarias y medioambientales con la participación de todos los sectores y actores involucrados, con un enfoque multidisciplinario como es la génesis de su problemática y a partir de la necesidad de alcanzar un mejor manejo y control, abundó la información oficial.

El objeto de la normativa «es establecer desde una ley de orden público los mecanismos necesarios para promover la prevención y el control de la RAM en el territorio nacional. Asimismo, le otorga fuerza de ley a la creación del Plan Nacional de Acción para la Prevención y Control de la Resistencia Antimicrobiana y a la Comisión Nacional de Control de la Resistencia Antimicrobiana (Conacra) como organismo interdisciplinario e interministerial de asesoramiento técnico a los fines de brindar recomendaciones sobre estrategias para promover la prevención y el control de esta problemática», agrega el comunicado.

Qué cambia en la farmacia con la nueva ley de antibióticos

Según la legislación actual, corresponde la categoría de venta bajo receta archivada a «todas aquellas especialidades medicinales y medicamentos industriales constituidos por principios activos que, por su acción, solo deben ser utilizados bajo rigurosa prescripción y vigilancia médica, por la peligrosidad y efectos nocivos que un uso incontrolado pueda generar«. Esto ya ocurría con los psicofármacos.

La receta archivada implica la entrega de un duplicado, que debe completar el médico, para que la farmacia pueda guardar y luego mostrar a la autoridad de control que corresponda, según la jurisdicción.

“El uso indiscriminado de antibióticos produce resistencia a los antimicrobianos. Eso hace que luego de un tiempo de consumo los antibióticos, o similares al ser necesarios ya no surten efecto. Por eso es clave esta ley, nosotros apoyamos el proyecto y participamos sumando sugerencias, igual que la Sociedad Argentina de Infectología”. Con esta norma legal busca evitarse la automedicación.