De acuerdo con una leyenda guaraní, la tragedia de un amor intenso dio origen al zorzal colorado.

¿De dónde viene el zorzal colorado? Los guaraníes dicen que del amor. Hace mucho tiempo existía un hombre, llamado Zorzal, que había llegado a los niveles más profundos de este sentimiento como resultado de coincidir con Agüaí, una doncella de belleza anecdótica.

El tiempo y el destino se pusieron a favor de los enamorados, quienes lograron consentir al corazón haciendo realidad los imperativos más sagrados del espíritu. Se dice que todos los elementos de la naturaleza fueron testigos de aquella poderosa unión.

Los rumores del vínculo se propagaron con presteza, hasta llegar a los oídos equivocados. Un hechicero, de reputación consagrada, recibió la noticia en medio del descontento de los celos. Motivado por las fieras de su interior, se dirigió hacia el cacique y le vaticinó una serie de desgracias que tomarían lugar en el pueblo en caso de continuar la historia de Zorzal y Agüaí.

Abrumado por los augurios de catástrofe, el cacique resolvió tomar la vida del enamorado. En el acto, Zorzal fue atado a una colosal piedra, en la cual recibiría su violento final. Un grupo de guerreros, armados con arcos, rodearon al condenado, expectantes a la instrucción.  Llegado el momento, el torrente de flechas se incrustó en el pecho del acusado.

Al día siguiente, Agüaí, con el pesar de la tragedia, acudió al lugar. Para su sorpresa, se encontró con un ave de pecho rojo y dulce canto que jamás había visto. De alguna manera supo que aquel ser, que recordaba por sus sonidos a la música de Zorzal, era el hombre que ella había amado, entregado por los dioses a la naturaleza en una nueva forma.