Se trata de San Ignacio de Loyola cuyo día se conmemoró el 31 de julio

El Denak Bat de Cañuelas celebrará este domingo 6 de agosto el día de su Patrono San Ignacio de Loyola.

Lo harán con un almuerzo en su sede, Del Carmen 446 de nuestra ciudad, a las 13.00. El menú será

Entrada: Pintxos

Plato principal: Pollo al disco

Postre: helado

No incluye bebidas

Es necesario llevar cubiertos

El valor de la tarjeta será de $ 3.000 para los socios, $ 3.500 para no socios, y menores de 5 a 10 años $ 1.500.

Habrá exhibición de danzas tradicionales vascas y el espectáculo incluirá la actuación del Coro de la Institución.

Para adquirir las tarjetas comunicarse a los números 2226 50666 y 2226 68181

Acerca de San Ignacio de Loyola

«En todo amar y servir» es una de esas frases que los ucabistas siempre escuchan  y, sin duda, es mucho más que un lema. Las palabras forman parte del acervo de máximas del religioso español San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús y guía espiritual de todas las organizaciones jesuitas, incluyendo la Universidad Católica Andrés Bello.

Nacido bajo el nombre de Íñigo de Óñez y Loyola, San Ignacio nació el 24 de octubre de 1491 en Azpeiti. De joven se desempeñó como paje en la corte de Fernando el Católico. Sin embargo, su carrera militar duraría poco, pues en 1521 una bala de cañón rompe su pierna. Durante su recuperación leyó varios libros religiosos que lo llevaron a consagrarse a la vida espiritual. 

En 1522 se hospeda en el Monasterio de Monserrat, realizando un retiro de 10 meses en una cueva cerca de Manresa. Esta experiencia dio lugar a los Ejercicios Espirituales, la base de inspiración y reflexión de toda la comunidad ignaciana.

Para el año 1528 viaja a París y se licencia en artes. Luego de varios estudios, en 1534 funda la Compañía de Jesús, de la que fue su primer superior general. Sus esfuerzos para educar fueron notables. Antes de su muerte aprobó personalmente la fundación de 40 colegios, dejando un legado de casi 485. El 31 de julio de 1556 falleció en Roma, a los 64 años, víctima de una larga enfermedad y mientras permanecía recluido en una cárcel.  El papa Gregorio XV lo canonizó en 1622, fecha desde la cual es venerado en todo el mundo.