Nuevo hito en el tratamiento de aneurismas aórticos

Un equipo especializado y multidisciplinario del servicio de Cardiología del Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner intervino quirúrgicamente a un paciente de 72 años que presentaba un aneurisma de aorta abdominal yuxtarrenal de 9,2 cm de diámetro, una dilatación anormal y peligrosa de la arteria principal del cuerpo.

Un aneurisma de ese tamaño implica un riesgo extremo de ruptura, por lo que requiere un tratamiento a la brevedad, cuidadosamente planificado y con el soporte de un equipo altamente especializado.

“Ante este riesgo nuestro equipo multidisciplinario llevó a cabo con éxito la reparación endovascular utilizando una endoprótesis ramificada (T-Branch), una de las tecnologías más avanzadas disponibles en la actualidad”, destacó Rodrigo Sánchez, médico especializado en cirugía vascular periférica y endovascular del HCANK.

El paciente, un hombre de 72 años con antecedentes de hipertensión, diabetes y tabaquismo, consultó en el HCANK por síntomas compatibles con enfermedad arterial de miembros inferiores.

“Durante el examen físico -explicó Sánchez- se detectó una masa pulsátil en el abdomen, lo que llevó a realizar una angiotomografía computada, un estudio de imágenes que permite observar la aorta con gran precisión”.

El resultado reveló que “presentaba un aneurisma de aorta abdominal yuxtarrenal de 9,2 cm de diámetro, es decir, una dilatación anormal y peligrosa de la arteria principal del cuerpo, ubicada muy cerca de las arterias que irrigan los riñones”.

“Esto representa una dificultad en su resolución -aclaró el profesional- al no poder colocarse un stent aórtico convencional por debajo de las arterias renales, requiriendo la utilización de este tipo de endoprótesis con ramificaciones para las cuatro arterias más importantes a nivel abdominal, las cuales se conectan mediante stents, procedimiento que se realiza de forma mínimamente invasiva a través de dos pequeñas incisiones inguinales y una axilar, representando uno de los procedimientos más complejos que existen para la resolución de esta patología”.

El exitoso procedimiento quirúrgico realizado por los doctores Pablo Olmedo, coordinador de la Unidad de Hemodinamia, Rodrigo Sánchez, Pablo Núñez, Cardiólogo Intervencionista, fue el resultado del trabajo conjunto e interdisciplinario de las unidades de Cardiología Intervencionista, Cirugía Vascular Periférica y Endovascular, Anestesiología, Coronaria, Hemodinamia, Enfermería e Instrumentación Quirúrgica.

Abordaje endovascular: tecnología y precisión

El tratamiento se realizó mediante la implantación de una endoprótesis ramificada T-Branch, diseñada para sellar el aneurisma y mantener la perfusión de las cuatro ramas viscerales principales (tronco celíaco, arteria mesentérica superior y ambas arterias renales).

“A diferencia de la cirugía abierta este enfoque -puntualizó el doctor Sánchez- no requiere incisiones abdominales extensas ni clampeo directo de la aorta, reduciendo de forma significativa el trauma quirúrgico, el sangrado y el tiempo de internación”, agregando que “representa así una alternativa menos invasiva y más segura, especialmente en pacientes añosos o con comorbilidades”.

Cabe destacar que la correcta ejecución de este tipo de intervenciones demanda una planificación minuciosa basada en imágenes de alta resolución, coordinación entre especialidades y un equipo con formación avanzada en técnicas endovasculares complejas.