CADA VEZ LA GENTE SE VACUNA MENOS Y CREE QUE LA PANDEMIA TERMINÓ
Sigue verificándose aumentos en los casos de contagio y fallecimientos COVID 19. Tanto a nivel nacional como provincial y local cada día se advierten subas en las curvas de indicadores. 47 muertes por coronavirus y 72.558 contagios en la última semana se registraron en la Argentina. 17% más que la semana anterior en que se verificaron 61.000.

El total desde el inicio de la enfermedad asciende a 130.171 muertos y 9.963.697 contagiados registrados oficialmente.
Según el Monitor Público de Vacunación, el total de dosis aplicadas asciende a 112.541.638, de los cuales 41.083.265 recibieron una dosis, 37.941.933 las dos, 3.164.620 una adicional, 22.109.112 el primer refuerzo, 7.122.434 el segundo, y 1.114.593 el tercero, mientras que las vacunas distribuidas a las jurisdicciones llegan a 121.805.452. (TELAM SE 2022).
Se ha producido en la sociedad, dicen los expertos, un relajamiento riesgoso a partir de algunos episodios sociales como el velatorio de Maradona, la Cena del Presidente en Olivos por el cumpleaños de su esposa, entre otros. Eso sumado al hastío producido por una cuarentena extensa y poco beneficiosa terminaron por minar la paciencia social. En tanto, la cantidad de contagios aumenta. Nuevamente cada uno de los cañuelenses conoce al menos un familiar o amigo que padece el virus. Al ser la mayoría de los casos prácticamente asintomáticos dejó de existir, lamentablemente para muchos, el aislamiento preventivo. Los testeos parecieran cosa del pasado y la inmunización igual. Ante la falta de voluntad de vacunarse el Estado en lugar de aumentar la concientización cierra los vacunatorios. Para graficar la falta de concurrencia a vacunarse digamos que de cada 100 personas que se dieron una dosis, sólo 90 se dieron la segunda, 53 la tercera, 17 la cuarta y solamente 2 la 5° o tercer refuerzo.
El virus continúa enfermando. Es una realidad incontrastable. Los perjuicios son, obviamente, muchos menores pero ni las internaciones ni las muertes terminaron. Es hora de ocuparse de la prevención. Sin caer nuevamente en el pánico del 2020 pero aplicándose todas las vacunas disponibles, testeándose cuando es necesario y aislándose cuando hay síntomas o casos confirmados.
