Viernes 8 de julio a las 18.30 hs.

¡Vamos bien! Estable, es la palabra. Desde anoche sin fiebre, hoy dormida relajada sin dolores, lo cual es un montón. Estuvo por momentos despierta, le pregunté si quería que le ponga música, asintió con la cabeza ( ponele onda mamá)

Se comunica con movimientos de cabeza y tratamos de descifrar si tiene frío calor o está incomoda.

Es tan difícil verla así, atada, porque sino se saca el tubo respirador que es lo que más le molesta.

Cuando está un poquito menos sedada lo muerde, es horrible verla que te quiere hablar y no poder ayudarla.

Pero Dios se encarga, siempre pone en nuestro camino a alguien que es capaz de hacer más fácil el trayecto cuando parece un pantano de arenas movedizas.

Francés un catalán de pura cepa. Un enfermero que ha sabido ganarse el corazón de Emily, la cuida como una «prinshesha», así le dice.

Cada uno de sus movimientos y ejecuciones son cuidando lo máximo posible a la peque, piensa todo el día de ahorrarle dolores. Cosas de más, detalles y cosas más grandes.

Hay medicaciones que hacen que enfríen las extremidades. Trajo aceite y le hizo masajes para dar calor y la envolvió con gasas especiales de algodón para generar calor. No está esto en ningún protocolo y después de un día de corridas con infusiones y medidas, de llevar y traer, se da el trabajo de hacer con cariño algo para aliviar a la «prinshesha»

Ayer en medio de la situación tan grave que se desató, actuó tan eficientemente, con tanta seguridad. Si está el ¡listo, estamos seguros!

No hay dudas que esto es lo más difícil que nos ha tocado vivir como padres ¡y ni hablar mi chiquitita!

Pero hay un Dios en los cielos que si pudiera se haría ver pero no podríamos resistirlo, entonces manda estos ángeles sin alas que nos alivian el corazón y pilotean el barco con brazo firme y seguro.

¡Avanzamos!

Nuestra Bufalita está sostenida por las mejores manos🙌♥️💪🙏