Fueron a Barrio Peluffo por un homónimo del asesino

Anoche Cañuelas Digital daba la primicia de la inminente detención del femicida que había acabado con la vida de una mujer en Cañuelas. Es que la policía esperaba la orden de allanamiento para ingresar a un domicilio de barrio Peluffo, hogar de la madre de Sergio Romero. Pero el tempo fue transcurriendo y los integrantes del GAD esperaban ansiosos la detención que al menos anoche no se haría. El Sergio Romero que encontraron no era el que buscaban.

Llegaron hasta allí, siguiendo la pista de un hombre que también se llama Sergio Romero, también tiene problemas de alcoholismo, también tiene antecedentes de violencia de género, pero no tiene nada que ver en el hecho de ayer.

Según su hermano Gastón, Sergio tiene 60 años y antecedentes similares. Anoche la policía lo habría encontrado en la esquina de la casa borracho. Lo habrían llevado y golpeado para que confesara algo que nunca hizo.

La noticia que publicó este medio, obviamente chequeada, salió de fuentes policiales. Erradas pero policiales. Lo cierto es que en el hogar donde buscaron había chicos que, también según su hermano Gastón, «se comieron el garrón al ped…»

Del asesino de Graciela Castillo no hay novedades. Ayer se les tomó declaración a varios vecinos por orden de la Fiscal Pippo a cargo de a UFI 1, quienes aportaron información acerca de la fisonomía y rasgos del prófugo.

Mientras tanto se confirmó que la víctima mantenía vigente una relación violenta con su asesino. Sus familiares admiten que situaciones similares ya hubo muchas, y que este desenlace lo tenían como una posibilidad.