FUNCIONARIOS MUNICIPALES ASEGURARON EN CONFERENCIA DE PRENSA QUE NO HAY NINGUNA PRUEBA
Ayer por la mañana en la Sede del COM funcionarios municipales brindaron una Conferencia de Prensa relacionada con los supuestos casos de ataques con rociadores conteniendo una sustancia tóxica. El Secretario de Seguridad Crio (R) Ojeda, el Jefe de Gabinete Fernando Jantus, el Secretario de Salud Dr. Daniel Arfús y el Dr. Hernán Charlón, Director del Marzetti, invitaron a los medios para brindar la opinión oficial acerca de los casos publicados en redes y replicados en varios medios. Se trata de los casos de supuesta burundanga con que chicas habrían sido atacadas y drogadas. Jantus, dijo que querían llevar tranquilidad a la Comunidad. Se habían revisado las cámaras de seguridad siguiendo el recorrido de dos de las chicas (la tercera no brindo información que lo hiciera posible. El resultado de esa observación fue que no se registró ningún ataque a las jóvenes como se había manifestado, siguiendo las imágenes de ellas en su circulación. No se ve en ningún momento agresión alguna, coincidieron con Ojeda. La única que hizo la denuncia policial fue la que dijo haber sido rociada por una vendedora en la Plaza San Martín el viernes a las 14.00. La intendente recibió a su familia en el COM y le hicieron ver las imágenes. Existe un intervalo de tres segundos en las imágenes en que la menor circula tras unos árboles. Romina Ferreyra, la madre, asegura que en ese pequeño lapso debe haber sido el ataque.

«¿Por que decimos que queremos llevar tranquilidad a los vecinos de Cañuelas? porque en todos estos casos que tenemos que les mencioné que fueron todos en diez días no hay nada que sea comprobable.» Afirmó Jantus. También aseguró que las más de 130 cámaras de seguridad funcionan normalmente, cosa que desmiente algunas afirmaciones en las redes.
En tanto, el Secretario de Salud agregó que «científicamente es imposible rociar o inhalar esta sustancia que es la escopolamina y que pueda provocar algún trastorno, pueda llegar rápidamente al cerebro y generar todos los síntomas que dice los pacientes que tiene…O sea, científicamente no está comprobado. Yo me he comunicado con la jefa de toxicología del Hospital Posadas, la Dra. Vanesa Greco y me corroboraba esto y también nos comunicamos con la Directora en provincia… que es Mariela Chapino con quien también hablé ayer y nos relataba lo mismo, no está comprobado científicamente.»

El Dr. Hernán Charlón, Director del Hospital Marzetti reafirmó lo dicho por Arfús, «….la piel es una barrera con impermeabilidad justamente estamos hechos naturalmente de eso para evitar justamente la absorción de sustancias tóxicas, imagínense las personas que trabajan con kerosene, aguarrás estaría muerta rápidamente si eso llegara a absorberse y llega al torrente sanguíneo, entonces naturalmente en el ser humano la piel es una barrera protectora. Obviamente que hay fármacos y medicamentos que se absorben a través de la piel que vienen preparados con una preparación determinada para que puedan absorberse eso lleva justamente una técnica especial se utilizan habitualmente parches que llevan una dosis muy importante y que tiene que actuar varios días para que eso vaya absorbiéndose a través de la sangre.»
Hasta aquí el resumen de los funcionarios municipales. Queremos remarcar que este medio habló con el médico psiquiatra Dr. Daniel Budeguer, especialista en adicciones quién asegura lo contrario a la versión oficial: «La escopolamina también tiene una absorción cutánea. Hoy también se la administra de manera de spray rociando como si fuera un perfume, ahí en ese caso sí tiene olor, pero tiene olor a perfume bastante rico, obviamente la mujer no sabe que es la escopolamina y se absorbe rápidamente en la piel y prácticamente en 10 minutos ya entra casi en un coma alcohólico. La absorción se la piel se produce a través de un spray como si fuera una loción con un perfume bastante agradable.»
Esta opinión, avalaría en principio la posibilidad de que alguien resulte alterada en su sistema nervioso central por la absorción de escopolamina. Mientras tanto, continúa la incertidumbre.
