Los vecinos se encierran por miedo pero igual los roban
Cañuelas Digital recibió muchos mensajes desde el barrio «La Unión» acerca de los robos diarios que sufren los vecinos. Comerciantes o no, los mal vivientes entran como dueños de casa. Se apoderan de objetos de valor y huyen. Nos dicen que las drogas son el principal motivo de la delincuencia. Hicimos una visita a algunos de los damnificados y otros vecinos para informarnos de la situación. El balance es desalentador.

Nadie quiere hablar. Tienen terror de que mencionemos sus nombres. El primero en hablar con nosotros fue un hombre de mas de 50 años que vive hace 5 años allí. Nadie está tranquilo acá. Lógicamente nadie de la gente de laburo, la gente de bien. Todos los días roban a alguien. Entran a tu casa como dueños. A mi me llevaron dos garrafas una noche. Y anteayer a las tres de la tarde me llevaron la bicicleta. Para qué vamos a hacer la denuncia? Si los agarran, al rato los largan y vienen y nos destrozan la casa. O nos cagan a piedrazos.
Una mujer de unos 30 nos dice: «El principal problema es la droga. La mitad de los pibes se dan con cocaína. Salís a la calle a las 8 de la mañana y ya andan duros. Y cada vez hay más gente que vende. Hasta las mujeres que las ves con chicos en brazos venden drogas. Ya no hay ni vergüenza. Se vende a la vista de todos.»
Una mujer que reconoce tener trabajo en blanco en el centro cuenta: «Esto ya es un desastre. Los pibes te amenazan de frente y a cara descubierta. Y son del barrio. Si no les das plata te golpean. Aunque les des más tarde entran a tu casa y te llevan lo que compraste con esfuerzo y laburo. Es tierra de nadie La Unión. La policía pasa, sí. Pero qué hace? a los chorros no les importa. No sé silos policías al pasar se dan cuenta que los chicos andan drogados. Pero si se dan cuenta qué? Si no los agarran in fraganti el patrullero sigue de largo.


Juan, un albañil que no vive en el barrio afirma que «da pena ver cómo viven acá. Los decentes y laburadores viven cagados, encerrados. Los demás andan en la calle fumando porros o aspirando algo. Los escuchás hablar y todos hablan en secreto. Van acá a la vuelta a la casa del transa y salen con bolsitas. Seguro es cocaína. Ya hasta pibitos y pibitas re chicos se drogan.
«La semana pasada le entraron al Polaco. Le desvalijaron el negocio. El pobre se rompe trabajando para tener algo y te llevan todo. « Contó una señora.
Muchos, la mayoría, no quiere hablar con nosotros por miedo. «Flaco entendé que los chorros son del barrio. Hasta «El Chuly» está viviendo acá. 20 veces lo llevaron y lo soltaron. La cana ya está podrida, no quieren más.»
Otra cosa que se repite es la crítica a la Intendente y la Policía. «Se pasan de fiesta en fiesta, con ropa linda sacándose fotos y anunciando artistas en la Plaza. Mientras aplauden a Marisa acá se roban todos. Son muy caretas».
Causa una extraña sensación escuchar que se repite siempre lo mismo. Todo el mundo lo sabe. Pero por ahora, nadie quiere, sabe o puede hacer algo.
