Imagen gentileza de Cañuelas Noticias

AYER VOLVIERON A BRILLAR DESPUÉS DE UNA DÉCADA

Cuando la sangre se calienta por la pasión y el recuerdo no hay grieta que pueda con los corazones. En 2021 parecía, en un momento, que alguna rispidez entre algunos de sus integrante por cuestiones de la política podía impedir el reencuentro.

A finales de año, Bruno y Santiago imaginaron que ello era más que posible, y así comenzaron las charlas entre ellos con Leopoldo, Gastón y Ariel. No pasó mucho hasta que el primer ensayo llegó. Bruno Mathieu a pesar de ser uno de los impulsores debió quedar fuera del nuevo proyecto por motivos laborales. Los «chicos» empezaron a diseñar «el regreso

Los encuentros se repitieron sintiendo avivarse cada día más «el fuego del retorno». Pesaba mucho en los cuatro ver a sus hijos oir sus canciones. Ninguno de ellos había visto a su papá en el escenario. Las noticias se replicaban en los medios locales y la ansiedad de «su público» iba in crescendo. La vuelta de «LOS QUICHUAS» al primer plano de la música popular se sentía en los fans y en público en general. Pensaban en el 25 de Mayo como fecha tentativa. Por algún motivo no lo fue.

Días antes del 16 de julio la noticia llegó a los titulares» . En el programa de festejos por la Patrona cantaría Peteco Carabajal. Pero justo antes era «El momento esperado por tantos: VOLVÍAN LOS QUICHUAS». Más allá de la importancia estelar del Día de la Virgen, el calor, el fuego de los teclados estaba con ellos.

Y llegó el gran momento. Con una multitud que había vibrado con las ceremonias cristianas y soportaban el día helado, subieron al escenario. Con piel de gallina y algún temblor en las piernas todo ya era realidad. La simbiosis entre Quichuas-Público otra vez! Lo habían hecho de nuevo. Con voces inconfundibles y técnica mejorada comenzaron a desgranar su repertorio que incluía algunos de sus temas más aplaudidos.

El público recibió el mensaje de las voces y se emocionaron igual que esos hombre se emocionaban con la devolución. Los quichuitas entre el público aplaudían a sus padres, lo que aumentaba el temblor de piernas. Los ponchos quichuas servían de abrigo. La música, la misma que unió un grupo de chicos allá por 1997 con un nutrido público volvió a hacer el milagro!