La Justicia rechazó los planteos de la defensa y elevó a juicio oral la investigación contra el empresario, acusado por hechos que habrían tenido como víctimas a compañeros de colegio de sus hijos.
El empresario Marcelo Porcel quedó encaminado a un juicio oral luego de que el juez Carlos Bruniard rechazara los planteos formulados por su defensa y dispusiera la elevación a juicio de la causa en la que se investigan presuntos abusos sexuales contra diez menores que eran compañeros de sus hijos en el Colegio Palermo Chico.

La decisión se conoció después de que la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional rechazara distintos planteos de nulidad realizados por los abogados Roberto Rallín y Mariano Silvestroni, entre ellos los vinculados con las declaraciones de cinco de los denunciantes realizadas mediante Cámara Gesell.
La defensa también había cuestionado la ausencia de un sistema de juicio por jurados en el fuero nacional y había planteado la inconstitucionalidad del Código Procesal Penal de la Nación en ese punto. La Justicia rechazó ese planteo y el expediente continuará hacia la instancia de debate oral.
Una investigación que comenzó en 2024
La investigación se inició el 5 de julio de 2024, a partir de una denuncia presentada ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 50, a cargo de Bruniard, con intervención de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 1.
El expediente comenzó con los relatos de seis compañeros de uno de los hijos de Porcel y posteriormente se incorporaron nuevas denuncias hasta llegar a diez presuntas víctimas, según fuentes judiciales.
De acuerdo con la hipótesis de la acusación, los hechos investigados habrían ocurrido entre 2022 y 2024 y tuvieron como presuntas víctimas a menores de edad que conocían a Porcel por su relación con sus compañeros de colegio.
Los lugares mencionados en la investigación incluyen inmuebles ubicados en Palermo y otros espacios vinculados al empresario, además de una oficina en la zona de Retiro.
Los delitos por los que será juzgado
Porcel llega a esta instancia procesado por tres figuras penales: abuso sexual gravemente ultrajante agravado por tratarse de menores de 13 años y por la situación de guarda, corrupción de menores y producción de representaciones sexuales de un menor de 18 años, en uno de los hechos investigados.
La acusación sostiene que los episodios habrían involucrado tocamientos de carácter sexual durante encuentros en los que participaban los adolescentes.
Según consta en la investigación, algunos de los testimonios describieron reuniones organizadas por Porcel en las que habría proporcionado bebidas alcohólicas y dinero a los menores, además de situaciones que posteriormente derivaron, según los denunciantes, en contactos físicos y masajes.
La prueba incorporada al expediente
Otro de los elementos incorporados a la causa son peritajes realizados sobre dispositivos electrónicos secuestrados durante la investigación.
Según la información consignada en el expediente, los especialistas detectaron fotografías en las que aparecían personas desnudas o parcialmente desnudas. Una de las personas habría sido reconocida por familiares y posteriormente por uno de los denunciantes, quien sostuvo que no había autorizado la toma de esas imágenes.
Estos elementos forman parte de la prueba que deberá ser analizada durante el eventual debate oral.
Qué viene ahora
Con el rechazo de los planteos de la defensa y la elevación de la causa, el expediente queda encaminado hacia el juicio oral. Resta determinar el tribunal que tendrá a su cargo el debate.
La defensa, por su parte, cuestionó la decisión y sostuvo que todavía existen vías de recurso para continuar planteando sus objeciones procesales.
Porcel continuará afrontando el proceso bajo las medidas cautelares dispuestas por la Justicia. La elevación a juicio no implica una condena: la responsabilidad penal del acusado deberá ser determinada por el tribunal que intervenga en el debate.
