En la oposición no aparece un líder que amalgame a todos los sectores internos y cada vez son más los que se suman como candidatos
El año electoral está en marcha. Este año se renuevan Presidente, Gobernador e Intendente en Cañuelas, y todas las categorías de legisladores. Incluso concejales locales. Y es distinto diametralmente lo que muestran las dos coaliciones aquí. El Frente de Todos y JUNTOS. En el primero todos se encolumnan detrás de la figura de la Intendente Marisa Fassi, muchos de ellos a desgano y mascullando bronca como el Movimiento Evita de Diana Barcia. Otros sin analizar siquiera la situación y felices de estar liderados por la jefa comunal. En cambio, la oposición muestra un abanico de caras de candidatos y dirigentes inconexos, con poco poder de fuego, que manejan mal la comunicación hacia afuera. Y que deberán lograr una síntesis si pretenden llegar con posibilidades ciertas a las elecciones.

Veamos.
Marisa Fassi, lo venimos diciendo en estas páginas, está afianzándose dentro del espacio de Frente de Todos. Más allá de la consideración acerca de su gestión en la que tiene bastante por mostrar, todos los sectores que forman la coalición de gobierno se encolumnan, disciplinados, detrás suyo. El kirchnerismo duro-por supuesto- La Cámpora, el grupo Volveré, Movimiento Evita, Frente Renovador, CTA-PC, Frente Grande, FORJA, movimientos sociales (aunque seguramente con Agrupación De Frente a desgano, y otras agrupaciones más, siguen los pasos a Marisa a donde quiera que vaya. Dotada de una muy buena relación con la gente que la admira y con un carisma natural, se mueve y se muestra permanentemente fuera de su despacho. Actos, espectáculos, obras, sociedades de fomento, actividades culturales o deportivas, los utiliza permanentemente para exhibirse en público.
Nadie en su sano juicio sería capaz, siquiera, de contradecirla y menos de disputarle el lugar.. Es difícil conocer el piso electoral de la Intendente. No hay o, al menos no se conocen, encuestas locales que la hayan medido. Pero que el piso de votos es importante, es innegable.
En la vereda opuesta, la coalición JUNTOS en cambio, no aparece ningún candidato que muestre demasiadas ventajas sobre el resto. Hacia 2022 Carlos Álvarez aparecía como el más técnicamente preparado. Pero el tiempo parece mostrar que no sale demasiado de su laboratorio político en el que, junto a Natalia Blasco y Tita Recalt, elaboran estrategias de campaña. Eso permitió que aparezcan dirigentes o pre candidatos con intenciones de, a menos, obligarlo a negociar. Reapareció tenuemente Santiago Mac Goey, quien refugiado bajo el ala política de Diego Santilli y a veces del mismísimo Mauricio Macri, pareciera hacer sombra a Álvarez. Se le suman Alejandro Domínguez y Cristian Farías. Menudo trabajo será buscar lugar en las listas para todos.
En la otra punta del arco opositor, la UCR, parecía que Pérez Armari era el hombre indicado. Contestario (único del espacio) , movedizo, ocupando todos los sitios que puede pero sin demasiados recursos políticos, hace todo lo que puede. Pero ahora se le anima la siempre vigente Carolina Torrilla quien recorre el territorio junto a Leonardo Sánchez, con quien intentará integrar una lista. Ella intendente y él 1° concejal, para dividir votos con Polo. En síntesis seis serían entonces los pretendientes de JUNTOS. Demasiada división para tanto esfuerzo si quieren arrebatarle la elección a Fassi.
