EN TODA LA REGIÓN LA MAFIA EQUINA SIGUE TRABAJANDO IMPUNEMENTE
Mientras en toda la región que incluye a Las Heras, Marcos Paz, Virrey del Pino, Calzada, Catán, y un sinfín de etcéteras esta vez le tocó el turno del cuatrerismo a la Estancia San Emiliano ubicada en ruta 6 en proximidades del Parque Industrial Cañuelas.

José Roca, dueño del campo, escuchó el sábado a la noche cómo sus perros ladraban de forma poco común. Asustados o excitados por algo. En una de las casas vecinas a la que él ocupa como vivienda habían entrado ladrones que se llevaron herramientas-motoguadañas, motosierra, y otras herramientas- y un equipo de sonido. Roca encontró en el piso balas que se les habrían caído a los delincuentes. Dos días más tarde otro hecho conmovió al productor: el robo de un transformador de alta tensión lo que dejó una zona importante sin energía.
Como si todo eso hubiera sido poco, ayer en horas de la madrugada volvieron a ingresar ladrones al campo y se llevaron, esta vez, cinco caballos de buena sangre. Habrían entrado por los fondos habida cuenta de alambrados cortados.
Al igual que ahora, hace cuatro años cuatreros le habían robado unas treinta vacas ingresando de forma similar. Desde este medio hemos abundado en las causas que estimulan el robo de ganado equino. El consumo de su carne está prohibida en el país pero se exportan miles de toneladas a Europa. Y paradójicamente no existen establecimientos habilitados con ese fin. Resulta que es sumamente costoso la cría del animal hasta que alcance el peso para la faena. La solución es obvia y sencilla: resulta mucho más económico robarlos ya que nadie paga por eso.
Roca, como tantos otras víctimas de robos, asaltos y delitos varios, no parece resignarse. Aunque, como otros también, está harto de la impunidad imperante.
