EN EL AMBA SE NOTA MÁS QUE A NIVEL PAÍS

El consumo de alimentos cayó 4,3% en mayo a nivel nacional, pero sufrió una baja más abrupta en el AMBA, del 8,6% interanual, según un reporte de la consultora Scentia. En mayo, el consumo masivo creció 0,4% en todo el país, pero en el detalle se observó una fuerte caída en venta de los supermercados, en el área del conurbano y sobre todo en alimentos.

«De acuerdo con lo que suponíamos, en la medida que nos acercáramos a mitad de año, veríamos una posible desaceleración del consumo. El resultado de mayo confirma esta presunción», sostuvo el informe de Scentia, consultora que encabeza Osvaldo del Río.

En Cañuelas, de acuerdo a las consultas realizadas en las dos cadenas de supermercados de la Ciudad, Día y Vea, se registraron distintos niveles de caída en consonancia con los distintos segmentos de público que compran en una u otra. En Día, fuentes de ambos comercios, recordemos que se tratan de franquicias, coincidieron en asegurar que la baja en las compras de alimentos de primera necesidad respecto del mes anterior se notaron en las cajas. “No podemos establecer porcentajes porque además habría que considerar las alzas en los precios de los productos, pero es notable de todos modos. Los carritos salen cada vez menos llenos. Hace un par de años era mucha la gente que lo llenaba. Era la llamada “compra del mes” y después iban adquiriendo poca cantidad de cosas faltantes. Hoy el carro lleno es la excepción”.

Una recorrida por los salones de venta permite observar por ejemplo, que frente a las góndolas de productos como vinos y bebidas, la gente se detiene, mira y consulta precios, pero en general sigue de largo. Una situación similar se aprecia en las heladeras de congelados donde los productos son caros y menos necesarios. Sobre todo pescados y mariscos. En verdulería la situación no es la misma pero sí parecida. Es que por un lado los precios unitarios son mucho más elevados que en la verdulería tradicional, pero es cierto también que tiene menos desperdicio. Es una relación matemática difícil de resolver.

No cabe duda que la desaceleración del consumo a la inflación: No se  puede  dejar de asociar este cambio en las tendencias al efecto de la aceleración en los precios, llegando en mayo a superar los 60 puntos versus el mismo mes de 2021, y ya sabemos el impacto que tiene esto en la capacidad de compra de la gente».


En Vea en cambio la situación aún no ha golpeado tanto, o al menos no es tan evidente. El perfil del público de este Supermercado es distinto. Los clientes poseen un nivel de ingresos más alto o al menos es más alto el nivel en sus gastos. La cantidad y variedad de productos ofrecidos se suma a la gama de marcas y tipos diferentes de productos similares. No hay casi segundas marcas y los precios de la marca de la Empresa no tienen tanta diferencia con los más populares. En este, el “chango lleno” es más habitual aún. “No podemos asegurar sin un estudio financiero complejo si hay aumentos o bajas en el consumo. Los aumentos constantes en los precios hacen que sí o sí la facturación aumente mes a mes. Pero bien podríamos estar vendiendo algo menos”.

Donde sí se percibe sin dudas la baja en el consumo es en la entrada y salida de consumidores, o en la calle. Las opiniones coinciden todas: el dinero no alcanza. Los precios suben todos los días. Alimentos, medicamentos y servicios hacen imposible que el común de la gente acceda a la canasta básica completa. El índice   de inflación no refleja la realidad de aquellas personas que deben gastar el 90% de los ingresos en aquellos insumos elementales. La lista de productos incluidos para calcular las variaciones de precios tiene infinidad de rubros que la gran mayoría no compra.