LAS ESTRATEGIAS LAS DICTA EL FISCAL. LAS TÁCTICAS LOS INVESTIGADORES DE LA DDI
Es habitual enterarse por los medios sobre los allanamientos que realizan las fuerzas policiales, generalmente apoyados por el GAD (GRUPO DE APOYO DEPARTAMENTAL) y el secuestro de drogas o elementos vinculados a la venta de estupefacientes (balanzas, celulares, dinero en efectivo, bolsitas, y algún otro elemento. Detrás, siempre, de esos operativos está la figura de los fiscales Pippo o Berlingieri que autorizan, u ordenan, detenciones, registros, allanamientos, aprehensiones. Pero esa actividad fiscal no sería posible sin el trabajo de investigación que llevan a cabo las fuerzas de seguridad, en particular la Sub Delegación Departamental de Investigaciones.

Uno de los investigadores habló con Cañuelas Digital y contó algunos detalles de los pasos que siguen para brindarle a la Justicia las evidencias necesarias para tomar decisiones procesales.
Partamos de la base de que hay una cantidad determinada de delincuentes en la zona, acerca de los cuales conocemos mucha información. Sobre todo tenemos identificado sus perfiles. Los datos biométricos de memoria (edad, talla, peso aproximado, etc.), zonas en las que viven y zonas en las que operan. El perfil psicológico, que les conocemos a varios es muy importante para la búsqueda. Saber si es violento, pacífico, mujeriego, adicto, nervioso, intempestivo, nos ayuda a saber entre quienes buscar cuando queremos hallar al autor de un determinado ilícito.
Otro dato fundamental que conocemos en muchos casos, y entonces nos ahorra tiempo, es saber quiénes son las juntas habituales de los tipos. La forma de vida, las costumbres, tenemos una especie de bases de datos que cruzamos cuando estamos tras el sospechoso. Toda la información «de oficina» nos permite comenzar a andar la calle. Saber para qué lado arrancamos. Y entonces ahí vamos.
Todos ven a diario patrulleros detenidos «casualmente» en alguna esquina. La gente común que no anda en problemas piensa siempre que se trata de «están patrullando de rutina». «Sin embargo, ese vehículo está ubicado estratégicamente observando o siguiendo una pista o a alguien». Ante una denuncia, es habitual que el/los denunciante/s informen dónde, cuándo y cómo sucedió un determinado hecho. En el supuesto que se trate de, por ejemplo, venta de droga, partimos hacia la zona o el barrio indicado. Es seguro que se verán personas dirigiéndose al lugar o al encuentro del transa. Los hombres apostados en el patrullero detenido podrán observar los movimientos que, claramente, indicarán cuáles son los futuros compradores, que no son lo que buscamos pero nos llevarán a ellos. Este trabajo de inteligencia puede llevar días. Tenemos que tener la seguridad que nos están mostrando la guarida buscada. Hay gente que en este proceso colabora con nosotros. No se trata de «buchones» aunque estos también existen. Se trata de gente que colabora porque quieren ayudar a terminar con el flagelo de la droga. Estos pueden ayudar diciéndonos si vamos bien encaminados, si los fulanos que, suponemos, van a comprar falopa lo hacen habitualmente. A veces, también nos marcan que, claramente, estamos mal orientados.
Cuando hemos tenido la seguridad de que estamos en el camino correcto, es el momento de hablar con vecinos, con compradores, adictos, comerciantes de la zona, etc. Ya estamos muy cerca del objetivo. Y tendremos que seguir al sospechoso para terminar de confirmar la presunción. De todas aquellas charlas y seguimientos prácticamente podemos saber ya con qué nos vamos a encontrar cuando ingresemos. Nos hemos construido un plano y un inventario mental del lugar. Por supuesto, de cada paso de todos los enumerados está el fiscal en conocimiento y autorizando los movimientos.
Falta, para que el fiscal autorice el allanamiento, tener la absoluta seguridad que el tipo esté en el lugar y que de todo lo que suponemos haya una cantidad que permita incriminar al futuro detenido. Cuando todo está listo, recibimos la orden de ingresar. Para eso, y desde hace tiempo, personal de la Comisaría 1° junto al GAD espera el momento de entrar.
El resto es lo que se conoce en los medios. Se allanó tal lugar, se encontró tales elementos, se detuvo a fulano y/ mengano, la causa caratulada «Delito de…» a cargo del titular de la fiscalía N° de Cañuelas.
