Cómo está funcionando el sistema

La implementación de los peajes sin cabinas avanza en las autopistas de Buenos Aires con el objetivo de agilizar la circulación y reducir las demoras en horas pico. El sistema “Free Flow”, basado en pórticos con cámaras y sensores que identifican automáticamente a los vehículos, ya funciona en gran parte de la red porteña y reemplaza progresivamente a las tradicionales barreras de cobro.

A diferencia del esquema convencional, los automovilistas ya no necesitan detenerse para pagar. El sistema detecta el dispositivo TelePASE o la patente del vehículo y realiza el cobro de manera automática, permitiendo una circulación continua y más fluida.

Desde el Gobierno porteño y las concesionarias destacan que los primeros resultados muestran una reducción significativa en los tiempos de espera y una mejora en la velocidad promedio de circulación, especialmente en accesos y tramos donde históricamente se generaban largas filas. Además, sostienen que el nuevo esquema contribuye a disminuir la congestión y las emisiones contaminantes provocadas por los frenados y arranques constantes en las cabinas.

Sin embargo, el sistema también generó cuestionamientos entre algunos usuarios, principalmente por casos de conductores que desconocían el funcionamiento del cobro automático y luego recibieron deudas o infracciones por falta de pago. Por ese motivo, las autoridades insisten en la importancia de adherirse al TelePASE para evitar inconvenientes y acceder a tarifas más económicas.

El modelo de peaje sin barreras ya se consolidó en varios accesos a la Ciudad de Buenos Aires y su implementación continuará expandiéndose en autopistas y rutas bonaerenses durante los próximos años.