Este lunes los detenidos debían declarar en la fiscalía.
Como es sabido este domingo Guillermo Bastiano (48) murió en un hecho violento tras una discusión con dos jóvenes que están tras las rejas. Algunos vecinos escucharon gritos y además las cámaras del COM registraon escenas antes de producirse en deceso del hombre. Querido por muchísimos vecinos que mostraron su bronca y reclamos de justicia Guillermo tenía un hermano gemelo muy conocido también en la ciudad.

Por el hecho hay dos detenidos. Alan Mendoza (22) y Franco Guillermo (23) y debían declarar por estas horas ante el fiscal Dr. Javier Berlinghieri, titular de la UFI 1 en turno al momento de los hechos. El funcionario judicial caratuló el expediente como «homicidio» aunque no está claro el tenor de la acusación contra cada uno de los aprehendidos que posiblemente se transforme en prisión preventiva que tendría que dictar el juez de garantías si el fiscal pide el procesamiento y éste lo aprueba.
El Código Procesal Penal indica varias figuras legales cuando un hecho termina con una muerte. Existe el homicidio simple (uno mata y no hay agravantes ni atenuantes) y la pena máxima es de 25 años. Homicidio agravado (por el vínculo, alevosía, ensañamiento, odio, sicariato o para ocultar otro delito). La pena aquí se eleva a prisión perpetua.
Pero por debajo de esas figuras penales existen algunas mucho más laxas (penas mucho menores) que podrían ser esgrimidas por la defensa si es que el juez de instrucción llegase a la conclusión que hubo homicidio. Y son las figuras de homicidio en riña o la de homicidio preterintencional. La primera se presenta cuando en una disputa física entre varias personas una muere y no puede establecerse quién lo mató ni cómo. Y la segunda corresponde a quien produce la muerte de otra persona pero sin intención, es decir que pretendía hacerle un daño pero no acabar con su vida. En ambas las penas oscilan entre 3 a 6 años de prisión.
La querella, por ahora en manos de la dra. Nicolasa Bocaratto, buscará seguramente pruebas para acusar a los detenidos con el mayor de la carga procesal. Es decir, intentará probar que hubo intención, discernimiento, alevosía y agravamiento por coautoría debido a que ambos acusados son dolosamente responsables de la muerte de Bastiano. En cambio la defensa hará lo posible por encuadrar el delito dentro de los que menores penas tienen en expectativa.
La tarea de ahora en más no es sencilla ni breve. Se puso ya en marcha la investigación, colección de pruebas, procesamiento, elevación a juicio, juicio oral y público, sentencia y apelaciones. Sea como sea que fueron los hechos en camino a la verdad judicial será largo. Y la familia de Guillermo, aunque es muy doloroso, sólo debe aguardar con paciencia y confianza.
