EL DE GUENICA FUE UNA MÁQUINA DE TIRAR GOLPES Y DANEFF «DEJÓ EL ALMA» EN EL RING
En la noche de Guernica apareció un desconocido local de 24 años, carnicero de oficio y campeón argentino desde esta noche, que pareció una máquina incansable de tirar golpes. No es un buen boxeador desde el punto de vista técnico pero de energías inagotables ´para lanzar sus manos. Fue una pelea estremecedora, una guerra!

Y Chaíto Daneff que logró mandarlo a la lona con un solo cruce de zurda en el primer round lo aguantó como un guerrero hasta el 6° asalto. El de Cañuelas cayó dos veces en el segundo asalto y pareció tomar el control de la pelea en el cuarto cuando Nahuel Espíndola pareció estar cansado por el tremendo esfuerzo. Pero sólo estaba cambiando el aire.
El ahora campeón tiiraba y tiraba aunque Chaíto siempre aparecía peligroso con algún cruce. Sucedía que los golpes salían con menos fuerza producto del esfuerzo al que lo sometía defenderse y resistir ante semejante cantidad de envíos.
Chaíto volvió a caer en el 5° y se levantó pero su suerte parecía estar echada. En el sexto Espíndola lastimaba con sus dos manos y Claudio Daneff ya no pudo más. Cansado y vencido por los golpes no se levantó luego de una andanada que, quizá, el árbitro o su rincón debieron haber interrumpido. Vendió cara, muy cara la derrota el ídolo de Cañuelas que había advertido días atrás que enfrentaría a un rival peligroso.
