la Fiscalía imputó a los cuatro y recaratuló la causa como homicidio en riña

La investigación por la muerte de Franco Depauli tuvo un importante avance con la detención de dos más de los cuatro jóvenes señalados como participantes del violento enfrentamiento ocurrido durante los festejos por el triunfo de la Selección Argentina ante Egipto, el pasado martes 7 de julio. Se suman así a Iván Lebrero, aprehendido minutos después del crimen. El cuarto sospechoso permanece prófugo y es intensamente buscado.

Los procedimientos fueron realizados durante la madrugada de este jueves por efectivos de la Comisaría 1ª de Cañuelas, con apoyo del Grupo de Apoyo Departamental (GAD), en el marco de la Investigación que conduce la Fiscalía Nº 2.

Allanamientos y detenidos

Los operativos se llevaron a cabo en tres domicilios del barrio Libertad, ubicados en Ascasubi al 1950, Ascasubi al 2600 y Congreso al 200. Como resultado fueron detenidos Gonzalo Germán Ruiz (19), conocido como «Gonzi», y un adolescente de 16 años apodado «El Chake». El tercer sospechoso buscado en los allanamientos no fue encontrado y continúa prófugo. “El Chake” es uno de los señalados por muchos vecinos en las redes como el autor del piedrazo que mató a Depauli.

A ellos se suma Iván Nahuel Lebrero (20), quien había sido aprehendido el mismo día del hecho y cuya detención fue dictaa durante la noche del miércoles.

La imputación

La Fiscalíia recalificó la causa de “homicidio simple” a “Homicidio en riña”. En Argentina, el homicidio en riña está previsto en el artículo 95 del Código Penal. Se trata de una figura especial que se aplica cuando una persona muere durante una pelea o agresión colectiva y no es posible determinar quién produjo la lesión mortal. Para que se configure este delito deben reunirse estos requisitos:

  • Participan más de dos personas en la riña o agresión.
  • Como consecuencia de esa riña, una persona muere.
  • No puede establecerse quién causó la muerte.
  • Sí puede acreditarse quiénes ejercieron violencia física sobre la víctima.

En esos casos, la ley considera responsables a todos los que golpearon o ejercieron violencia contra la víctima, aunque no pueda probarse cuál de ellos provocó la lesión fatal. La pena para este delito es de 4 a 6 años.

Los investigadores lograron identificar a los sospechosos mediante el análisis de las cámaras de seguridad de la confitería Hueney, las imágenes del Centro de Operaciones Municipal (COM) y los videos aportados por vecinos luego del pedido de colaboración realizado por la Secretaría de Seguridad. En los videos se puede advertir claramente la fisonomía de los revoltosos que  rompían la vereda para proveerse de proyectiles en medio de muchísima gente azorada por lo que sucedía a su lado.

Fuentes oficiales informaron que durante el allanamiento realizado en una vivienda de Ascasubi al 1950, un familiar de uno de los imputados, identificado como Carlos Sebastián Ruiz, amenazó e insultó al personal policial y hasta intentó impedir por la fuerza la detención del joven. Ruiz  fue reducido por los efectivos y posteriormente trasladado al Hospital Ángel Marzetti tras sufrir una descompensación. Por este episodio se inició una causa por atentado y resistencia a la autoridad.