EL PORTAL EL OBSERVADOR CUESTIONA EL ACCIONAR OFICIAL

Los recientes destrozos en la Plaza 1810 volvieron a poner el foco sobre la seguridad y la contención social en Lobos. Aunque el municipio estimó inicialmente que los daños ocurrieron entre las 4:00 y las 6:00 de la mañana, el registro de la cámara del Banco Nación reveló una realidad distinta: los autores fueron dos chicos de 11 y 13 años, actuando en plena plaza a la una de la madrugada. Ante esto, surgen los interrogantes: ¿Dónde estaban las patrullas, el centro de monitoreo, Acción Social y, sobre todo, sus padres? Nadie vio nada.
Esta desidia anticipa un futuro predecible. Si no se actúa hoy, en un par de años esos mismos chicos estarán en la mira judicial por desmanes en motos o consumo problemático en los espacios públicos, mientras el funcionariado local busca deslindar responsabilidades. La crisis de prioridades es evidente: según denunció el concejal Zabalo, el municipio cuenta con siete empleados en el área de prensa y apenas ocho agentes patrullando las calles. Los «niños vampiros», abandonados a su suerte en la madrugada, son el síntoma de una responsabilidad familiar ausente, pero también de una complicidad colectiva que prefiere mirar para otro lado.
