DESPUÉS DE TRES AÑOS SE CONOCEN IMÁGENES DE LA HUIDA DE LOS DELINCUENTES
El 22 de noviembre de 2019 tres delincuentes armados asesinaron a un jubilado de 78 años. Oliverio López vivía en su casa de calle 1° de Mayo al 150 donde transcurrían sus días con tranquilidad. La tensa tranquilidad con la que puede vivirse hoy en Cañuelas y en gran parte de nuestro país. Compartía su vida con Susana Escudero, su esposa, con quien estaba unido desde hacía años.

Esa madrugada, la mujer escuchó ruidos extraños en el patio. Observó por una ventana y vio tres hombres en su propiedad. Despertó a su marido. Tomó su viejo revólver calibre 38 sin pensar que no era buena decisión. Se dirigió a la cocina. Por la ventana advirtió la sombra de tres personas y disparó. Los delincuentes huyeron por los tiros. Pero antes dispararon dos veces hacia la fatídica ventana. Uno de los proyectiles impactó de lleno en la frente de López. Pocas horas después, moriría en el Hospital Regional Cuenca. En ese omento comenzó la impunidad de tres asesinos. Una impunidad que no es exclusiva de este caso.
La Fiscalía 1 de Cañuelas tomó la causa. Primero fue el Dr. Damonte, entonces titular. Luego Berlinghieri. Ninguno de ellos consiguió colectar una sola prueba para orientar la pesquisa. Hoy, a tres años, se difunden imágenes tomadas por una cámara de seguridad vecina. Tres años para mostrar imágenes? Sí! Tres años.
La Fiscalía pretende archivar la causa. La viuda, Susana, reclama Justicia. El Estado Ausente no puede garantizarla.
