Un paciente de 69 años que ingresó en estado crítico por un síndrome coronario agudo y una enfermedad que comprometía múltiples arterias coronarias fue intervenido exitosamente por el equipo de la Unidad de Hemodinamia del Servicio de Cardiología del Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner (HCANK). El procedimiento, que permitió una evolución favorable, incorporó por primera vez en la institución un dispositivo de asistencia ventricular de última generación.
El paciente presentaba un cuadro que impedía realizar una intervención convencional con las condiciones de seguridad necesarias. Por ese motivo, el equipo médico decidió avanzar con un procedimiento endovascular mínimamente invasivo, sin necesidad de cirugía abierta, y utilizar un dispositivo de asistencia ventricular izquierda iVAC 2L para brindar soporte circulatorio durante la angioplastia.
“Por el estado de salud del paciente, con un problema coronario agudo y obstrucción arterial, que impedía operarlo de la manera tradicional, decidimos en un ateneo del equipo del corazón del HCANK practicarle un procedimiento endovascular invasivo, pero sin cirugía abierta”, explicó Pablo Olmedo, médico especialista en cardiología intervencionista y coordinador de la Unidad de Hemodinamia.

El profesional detalló que la incorporación del dispositivo permitió sostener la presión arterial y la perfusión de los órganos, proporcionando el tiempo necesario para alcanzar una revascularización más completa y con mayores condiciones de seguridad.
Olmedo también destacó la importancia de esta tecnología en pacientes con disfunción ventricular severa o shock cardiogénico que deben someterse a angioplastias coronarias complejas. En estos casos, el procedimiento puede representar una exigencia considerable para un corazón que ya presenta dificultades para cumplir su función.
El dispositivo de asistencia ventricular izquierda se implanta por vía femoral, sin cirugía abierta, y se posiciona a nivel intraventricular. Según explicó el especialista, funciona como una pequeña bomba que contribuye a descargar el trabajo del corazón y proporciona un flujo pulsátil de hasta dos litros por minuto, sincronizado con los latidos del paciente.
La incorporación de esta tecnología representa un avance en la capacidad del Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner para abordar intervenciones cardiovasculares de alta complejidad y reafirma su compromiso con el acceso de la comunidad a procedimientos y recursos médicos de última generación.
