Escribe Eduardo Fernández
Si la nueva expresión de los jóvenes habla de sumar “aura”, quizás sea tiempo de cambiar la forma de medirla: no por una pose frente a una cámara, sino por lo que una persona hace por sí misma y por los demás.

Hay palabras que nacen en Internet y, casi sin darnos cuenta, terminan formando parte de nuestra manera de hablar. Una de ellas es “farmear aura”. La expresión, nacida en el mundo de los videojuegos y convertida después en una tendencia de las redes sociales, propone imaginar que cada persona puede acumular “aura” a través de determinadas acciones: una pose, una mirada, una actitud, una caminata, una ocurrencia o simplemente una escena que consiga llamar la atención de los demás.
Hasta ahí, un juego, Una moda, Un entretenimiento. Pero quizás haya llegado el momento de hacer algo diferente con esa expresión.
¿Y si farmear aura significara otra cosa?
¿Y si en lugar de acumular puntos imaginarios frente a un público, empezáramos a acumular acciones que realmente tengan valor?
Farmear aura debería ser superarse
Tal vez el primer punto de esa nueva escala debería ser uno muy sencillo: ser un poco mejor que ayer. No necesariamente ser el mejor de todos. No ganar siempre. No tener más seguidores. No conseguir más “likes”. Superarse.
Aprender algo que antes no sabíamos, volver a intentarlo después de fracasar, estudiar para aprobar una materia que nos cuesta, entrenar hasta conseguir aquello que parecía imposible, vencer una dificultad, aprender a controlar la bronca, pedir perdón, reconocer un error. Eso también debería dar “aura”. Y quizás mucha más que cualquier pose frente a una cámara.
Farmear aura debería ser ser elegido “mejor compañero”
Hay premios que no aparecen en Internet. No tienen millones de reproducciones. No generan seguidores. Pero valen muchísimo.
Ser elegido “mejor compañero” en la escuela debería otorgar una cantidad enorme de aura. Porque significa que los demás reconocieron algo que no se puede fingir fácilmente: la capacidad de acompañar, compartir, escuchar y ayudar. El compañero que presta una carpeta, el que explica una tarea, el que se sienta junto al que está solo, el que defiende al que es objeto de burlas, el que incluye, el que no deja a nadie afuera. Ese debería ser uno de los grandes “campeones de aura”.
Farmear aura debería ser cumplir un propósito digno
Vivimos en una época en la que muchas veces se confunde éxito con exposición. Parece importante ser visto, ser conocido, ser viral. Pero hay personas que pasan buena parte de su vida haciendo cosas extraordinarias sin que casi nadie las conozca.
Un médico que trabaja horas para salvar a un paciente, un docente que consigue que un alumno vuelva a creer en sí mismo, un bombero que entra donde los demás salen, una persona que acompaña durante años a un familiar, un voluntario que dedica sus fines de semana a quienes necesitan ayuda. Ninguno de ellos necesita una cámara. Eso también es aura. Y quizás sea un aura mucho más poderosa porque no depende de los aplausos.
Farmear aura debería ser ayudar a quien lo necesita
Hay una frase que quizás debería convertirse en el verdadero lema de esta generación:
“Hoy hice algo bueno por alguien.” No importa si nadie lo publicó. No importa si nadie lo vio. No importa si no recibió un “like”.
Ayudar a una persona mayor a cruzar la calle, acompañar a alguien que está pasando un mal momento, dar una mano a un compañero, compartir algo con quien no tiene, participar de una colecta, donar tiempo, escuchar.
A veces, incluso, simplemente preguntar: “¿Estás bien?”
Puede ser una de las acciones que más “aura” genere en la vida real.
Farmear aura podría significar salvar una vida
Hay acciones que no necesitan explicación. Aprender primeros auxilios, saber cómo actuar frente a una emergencia, animarse a pedir ayuda, llamar a los servicios de emergencia cuando alguien está en peligro, salvar a una persona que se está ahogando, actuar correctamente ante un accidente o ayudar a alguien que necesita atención inmediata. Eso debería valer millones de puntos. Porque allí no hay un videojuego. No hay una pantalla. No hay una competencia. Hay una vida humana. Y pocas cosas pueden tener más valor que haber conseguido que alguien pueda seguir viviendo.
Farmear aura debería ser ser un buen amigo
También existe un tipo de heroísmo que casi nunca aparece en las noticias.
El de los buenos amigos.
El que aparece cuando todos los demás desaparecen, el que atiende el teléfono a cualquier hora, el que acompaña cuando las cosas salen mal, el que sabe guardar un secreto, el que dice la verdad aunque resulte incómoda, el que no abandona a un amigo cuando deja de ser popular, el que está.
Simplemente está. Quizás deberíamos decirle a nuestros chicos que ser un buen amigo también es ganar. Y que probablemente sea una de las formas más difíciles y más valiosas de “farmear aura”.
Farmear aura en una olimpíada
También debería existir aura para quien se esfuerza por aprender. Para quien participa en una olimpíada de matemática, física, química, historia o literatura, para quien estudia durante meses para representar a su escuela, para quien llega a una competencia y quizás no gana. Porque hay algo que muchas veces olvidamos:
el esfuerzo también merece reconocimiento.
Llegar hasta allí ya significa haber superado muchas cosas. Quizás la verdadera medalla no sea la que se coloca alrededor del cuello. Quizás sea saber que uno pudo llegar más lejos de lo que pensaba.
Y también hay aura en levantarse después de caer
Hay personas que van a fracasar. Todos vamos a fracasar alguna vez.
Vamos a perder, nos vamos a equivocar, vamos a ser rechazados, vamos a tener miedo, vamos a querer abandonar. Pero quizás uno de los mayores actos de “farmear aura” sea levantarse. Volver a empezar. Intentarlo nuevamente. Decir: “No me salió, pero voy a volver a intentarlo.” Eso debería valer mucho más que cualquier pose viral.
Una nueva tabla de puntuación
Quizás podríamos imaginar una tabla completamente diferente.
Ayudar a alguien: +1.000 de aura, ser buen compañero: +2.000, superar una dificultad: +5.000, cumplir un propósito digno: +10.000, defender a alguien que está siendo injustamente atacado: +20.000, salvar una vida: aura infinita.
Y todavía habría algo más importante: hacer una buena acción y no contársela a nadie: +100.000. Porque significa que no se hizo para conseguir aplausos.
La verdadera batalla
Quizás las “batallas de aura” puedan servirnos para pensar en otra batalla. Una mucho más importante. La batalla contra nuestras propias limitaciones, contra la indiferencia, contra el egoísmo, contra el “no me importa”, contra el bullying, contra la soledad, contra la tentación de mirar hacia otro lado cuando alguien necesita ayuda.
La verdadera batalla de aura no debería ser “¿quién logra impresionar más?” Debería ser: “¿Quién consigue hacer algo bueno hoy?”
Que la nueva generación cambie el significado
Las expresiones juveniles cambian.
Los memes pasan.
Las redes sociales se transforman.
Lo que hoy es viral mañana puede quedar olvidado.
Pero hay valores que no deberían pasar de moda.
Ser solidario, ser buen compañero, ser buen amigo, esforzarse, estudiar, superarse, cumplir un propósito, ayudar, cuidar, respetar y, cuando sea necesario, estar dispuesto a tender una mano.
Por eso quizás no haya que combatir la expresión “farmear aura”.
Hay que resignificarla.
Que los chicos sigan diciendo “farmear aura”. Pero que sepan que existe un aura mucho más importante que la que se consigue haciendo una pose frente a un celular. El aura de quien estudia, el aura de quien se esfuerza, el aura de quien ayuda, el aura de quien acompaña, el aura de quien salva, el aura de quien no abandona, el aura de quien, cuando nadie está mirando, elige hacer lo correcto.
Porque si vamos a farmear algo durante nuestra vida, que no sean puntos imaginarios. Que sean buenas acciones. Y si algún día alguien pregunta cuánto aura tenemos, quizás la mejor respuesta no sea un número. Quizás sea simplemente: “La suficiente como para haber dejado el mundo un poquito mejor de como lo encontré.”
