Rocían sobre el cuello a mujeres para someterlas
En estos días han circulado al menos dos casos de mujeres que han hecho públicos sus casos. Habrían sido víctimas de ataques con un producto vulgarmente conocido como «burundanga». Ésto arrojado en forma de líquido sobre el cuello provocaría, por absorción, un estado de drogadicción que dura un par de horas y genera sumisión y falta de conciencia quedando a victima a merced de delincuentes. Si bien las mujeres denunciantes no llegaron a sufrir abusos, se está generando, de a poco, un clima de temor e incertidumbre fundamentalmente multiplicado en redes sociales.

Las mujeres «atacadas», una en un micro de la línea 51 y otra en calle Brandsen de Cañuelas, han manifestado que luego que rociaran sus cuellos con una especie de perfume, sintieron un gran malestar y una casi pérdida de conciencia.
Este tema de la burundanga, es algo acerca de lo que hay más desinformación y mitos que datos certeros. De todos modos, la información que circula en los medios genera que las mujeres se comporten con precaución.
El nombre popular de “burundanga” tiene origen afrocubano y significa bebedizo, brebaje o sustancia usada con fines delictivos. Aunque se ha denominado así a cualquier hipnógeno capaz de controlar a una persona y transformarla en víctima con el fin de someterla y cometer ilícitos (sumisión química), es más frecuente que se le llame así a la escopolamina también llamada hioscina. El nombre correcto de la planta de origen es «escopolamina». Es factible el ingreso por vía inhalatoria a través de cigarrillos (fumada) o por la piel con la aplicación de linimentos o a través de parches (en tiempos prolongados y determinadas condiciones de temperatura y humedad). El simple contacto sea con alguna presentación en forma líquida o en polvo, si existe un proceso de absorción por la piel puede generar efectos no deseados.
A nivel del sistema nervioso central la escopolamina al ser absorbida ocasiona un estado de pasividad completa de la persona con actitud de «automatismo», recibe y ejecuta órdenes sin oposición, desapareciendo los actos inteligentes de la voluntad lo que se denomina “sumisión química” y presenta amnesia anterógrada. Bloquea las funciones colinérgicas en el sistema límbico y corteza asociada, relacionados con aprendizaje y memorización. En algunas personas puede causar desorientación, excitación psicomotriz, alucinaciones, delirio y agresividad.
En esferas policiales manifiestan que no hay aún denuncias oficiales de casos. No obstante no desestiman las versiones que circulan teniendo en cuenta que en cualquier momento podrían enfrentar alguna cuestión indeseada con el uso de estos productos.
