TIENE 23 AÑOS Y NO TRABAJA NI HA ESTUDIADO

Daniel es un vecino de 59 años del barrio San Ignacio. Soltero, vive solo y pasa mucho tiempo en sus redes sociales. Se comunicó con nosotros para informarnos el extraño caso que le tocó conocer. En el mensajero de Facebook hace varios días recibió un mensaje de una chica joven a la que llamaremos C: «hola» le dijo, a lo que le respondió «Hola, quién sos y a qué te dedicás?»Soy C y brindo servicios de sexo». Sorprendido pero curioso Daniel siguió la conversación pensando que podía tener un encuentro con una chica de unos 20 años. El resto no terminó de modo placentero. Acordaron encontrarse en una esquina del Barrio Sarmiento a las 20.00.

Según nos cuenta el hombre, C tiene 23 años, una hija de 7 años, no concurrió a la escuela secundaria ni trabajó nunca. Tiene encuentros de toda la noche con hombres, generalmente mayores, por los que cobra $ 7.000. Pasadas las 21.00 no puede regresar a su casa porque su madre no le abre la puerta. Ella no tiene llave. Por eso sus salidas con «clientes» son hasta el día siguiente.

Volviendo a la cita acordada Daniel llegó a una esquina de calle Basavilbaso diez minutos antes de lo previsto. A las 20.00 recibe un mensaje en el que la chica le indica: «avisame cuando estés». Daniel le confirma su presencia y enseguida vé acercarse una chica caminando a paso muy lento. Como con dificultad. No era físicamente ni parecida a las fotos sensuales del perfil de Facebook. Ella se asomó por la ventanilla y le dijo: Soy yo, vamos? Daniel sospechó algo raro. C se movía con dificultad, y hablaba de la misma forma. Y actuaba de extraña manera, dubitativa, la mirada perdida mientras hablaba. Le contó que su madre le insinuaba que tenía que conseguir clientes y atenderlos bien para conseguir dinero. Que la incitó desde hacía dos o tres años a prostituirse. Le cuidaba su hijita mientras ella «trabajaba.» Daniel, le hizo varias preguntas y luego con excusas canceló la cita. Sospechó que padecía un retraso madurativo.

Ante la posibilidad de que se confirmen sus presunciones de que la chica padece algún tipo de síndrome madurativo el hombre realizó una denuncia llamando al 911. Brindó todos los datos de la joven, domicilio, nombre, número de teléfono, nombre de la madre, y cómo fue toda su relación y conversaciones con la chica. En tanto la bloqueó de las redes.

Según fuentes cercanas a la DDI Cañuelas «están llevando la investigación con suma cautela y preocupación. La causa estaría en la Unidad Fiscal de Delitos contra la integridad sexual y prostitución infantil. Son casos difíciles de investigar y aún más de probar. Pero se está trabajando. Los vecinos no están colaborando o de verdad no saben nada, aunque esto último sería muy raro» señaló la fuente.