Cañuelas Digital contactó a Dany. Así es un vendedor de cocaína

Hace unos días publicamos un informe relacionado con el aumento del consumo de cocaína en Cañuelas, y el aumento en la venta. Relacionado con eso contactamos a un vendedor de cocaína de menudeo. Es un hombre de 45 años de edad de la periferia de Cañuelas al que llamaremos “Dany”. Nos sumergió en el submundo por unos minutos. Dany anda vestido con ropa vieja y con remiendos. Eso sí, zapatillas de marca  blancas impecables. Anda en bicicleta pero  su celular es de los caros. Vive en una casa humilde sin mujer ni familia alguna. Sabemos que hace años jugaba al fútbol en el potrero y que tuvo una pareja que lo dejó hace años. La conoció a los 22 y anduvo 6 con ella. Mantiene perfil bajo. Sólo es muy conocido en el ambiente de la droga. No estudió. Apenas terminó la primaria y sólo hizo changas “a veces”.

Sos un transa?

“Mirá, yo soy un laucha, lo que en la jerga llaman “transita”. Tengo poca cantidad para ofrecer por eso tengo que comprar casi todos los días. Tengo muchos chabones que me compran pero como son secos vienen una vez por semana y se llevan una “bolsita” o a los sumo dos. Nunca más que eso. Es un vicio re caro.”

Cómo te conocen los clientes y como te ubican?

Mirá, siempre por mensaje al  celu. usamos algunas palabras que son como la señal que podemos confiar. El contacto se va corriendo entre clientes. Yo hace un año empecé  a vender “bolsitas” y le regalaba a algunos conocidos para que la conozcan y la prueben. De cada diez bobos, tres terminaban siendo clientes. Te re pega! Ahora ya si bien el grupo de clientes no garpa demasiado vivo de esto!”

Vos sos adicto?

“Mirá, todos nosotros empezamos probándola y tuvimos que empezar a vender para poder seguir comprando para darnos nosotros. No salís nunca de esto. Al principio rateaba (robaba) algunas cosas para poder comprar. Además no queremos salir porque nos sentimos bien. Es un viaje! La probás y acá te quedás. Y los garcas grandes son igual que nosotros. Viven duros, pero consumen de la buena. Además como son más vivos cuando se pegan no andan en la calle. “

Sabés que la droga te destruye el cuerpo y la mente?

Mirá, yo no pienso eso. A mí me gusta. La disfruto. Me hace “sentir bien”. No pienso en otra cosa que disfrutar de la vida cuando consumo. Cuando no lo hago a veces ando muy “pavo” como que no puedo ver las cosas lindas. Sino te zarpás no pasa nada. Un momento de alegría no hay que perderlo.

Cómo y qué es “una bolsita” de las que vos vendes?

“Es fácil. Bah es una boludez!. Es una bolsita de nylon con un poquito de polvo blanco que dicen que es cocaína. Pero en realidad es una mezcla que de cocaína no sé cuánto mierd.. tiene pero sólo un toque. Yo no las peso ni nada porque solo las compro y las vendo. Dicen que tienen 1 gramo. Las estoy vendiendo entre $ 1.200 y $ 1.800. Según el cliente. Ya los conozco, y a los más pobres no los mato. Hay chabones que no morfan para comprar merca. Bah yo lo hice mil veces. Otros ratean. Roban lo que pinta. Otros piden fiado.

Ahora hay minitas que dan sexo y en lugar de plata piden bolsitas. Son grosas  Jaa la hacen re bien. Ellas no se comprometen, no las ven con transas y consiguen a veces más de lo que consumen.

 Al menos yo es lo más gracioso que me he enterado. Si me preguntás cuántas hay de esas ni idea. Pero por lo que me cuentan algunos flacos que no consumen pero compran para pagar el sexo, al menos a pocas cuadras del centro me nombraron 8 o 9 distintas.”

“hay flacos desesperados por las mujeres. Esa es otra. Ellos hacen cualquier cosa para conseguir sexo. Es otra droga eso. Las minas lo saben y se aprovechan. El barrio está lleno de gatas. Imagínate que cobran dos lucas la hora. Con dos flacos al día tienen más que un sueldo. Y el ambiente es el mismo. El que anda en una anda en las dos. Da lo mismo.”

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Evidentemente hay muchas cosas que no funcionan bien en el país y en Cañuelas. A la  ruptura social propia de los conflictos, la pobreza, la indigencia, la marginación social, cultural y económica, se le suma el flagelo de la adicción a las drogas. Todos parecen preocupados, dramatizando la situación, pero acciones concretas y, sobre todo, con resultados favorables no se ven. A lo sumo algunos esfuerzos individuales que, por eso mismo, nunca se convertirán en soluciones.

El tema de las drogas no es nuevo. Tampoco es desconocido. Cada día circula más cerca  y a nuestra vista. Hace años empezó el consumo de sustancias indebidas. Y sólo se escucha hablar de seminarios, cursos, congresos, etc. el balance final indica que cada vez circula más cantidad de estupefacientes, cada día existen más adictos y más vendedores. El panorama no parece ser halagüeño, esperemos que puedan revertirse estas tendencias.