La propuesta circula en redes sociales y plantea que jóvenes se ausenten de sus hogares sin avisar y permanezcan incomunicados. Especialistas advierten sobre los riesgos y recomiendan abordar el tema en familia.
Una nueva alerta comenzó a circular en las últimas horas ante la difusión en redes sociales de un desafío dirigido especialmente a adolescentes que propone ausentarse de sus hogares durante 48 horas sin informar a familiares ni conocidos.

La situación generó preocupación debido a que la propuesta puede llevar a que una ausencia voluntaria sea interpretada como una desaparición real, desencadenando búsquedas, denuncias y la intervención de familiares y organismos de seguridad.
La advertencia volvió a tomar fuerza durante septiembre y especialistas en seguridad digital señalaron la importancia de que madres, padres y adultos responsables conozcan este tipo de contenidos y conversen con los adolescentes sobre sus posibles consecuencias.
Una “prueba” que puede convertirse en una situación de riesgo
El desafío se presenta como una prueba o juego vinculado a las redes sociales. Sin embargo, detrás de esa apariencia existe un riesgo concreto: que un adolescente permanezca durante horas sin contacto con su familia y que nadie conozca su ubicación.
La falta de comunicación puede dejar al joven en una situación de vulnerabilidad y dificultar una respuesta rápida frente a cualquier inconveniente que pueda surgir.
Además, este tipo de conductas puede generar una verdadera situación de emergencia para las familias, que ante la ausencia de un menor deben actuar suponiendo que puede estar en peligro.
La importancia de hablar sobre los desafíos virales
Los especialistas recomiendan no abordar estos contenidos únicamente desde la prohibición. La conversación familiar resulta fundamental para que los adolescentes puedan identificar cuándo un desafío aparentemente inofensivo puede implicar un riesgo.
También aconsejan prestar atención a cambios repentinos en las conductas, conversaciones relacionadas con desafíos de redes sociales o planes para ausentarse del hogar sin dar explicaciones.
El objetivo no es generar alarma frente a cada tendencia que aparece en Internet, sino acompañar a los adolescentes y fortalecer el diálogo sobre aquello que consumen y comparten en las plataformas digitales.
¿Qué pueden hacer las familias?
Ante la circulación de este tipo de propuestas, se recomienda:
- Conversar con los adolescentes sobre los retos que aparecen en redes.
- Explicar que nunca deben ausentarse del hogar sin comunicarlo a un adulto responsable.
- Reforzar la importancia de mantener siempre algún canal de comunicación.
- Evitar compartir publicaciones que puedan incentivar o popularizar el desafío.
- Consultar con la escuela o con organismos especializados si existen dudas o señales de preocupación.
- Ante una ausencia inesperada de un menor, actuar inmediatamente y realizar la denuncia correspondiente, sin esperar un determinado número de horas.
Una advertencia que vuelve a poner el foco en el acompañamiento
La circulación de este reto vuelve a plantear un desafío para las familias: conocer qué contenidos llegan a los adolescentes y generar espacios de confianza para que puedan contar aquello que les preocupa o les resulta extraño.
En Internet, una propuesta presentada como un simple juego puede tener consecuencias reales fuera de la pantalla. Por eso, la prevención, el diálogo y el acompañamiento de los adultos continúan siendo las principales herramientas para reducir los riesgos.
