A más de seis años de la muerte del adolescente de Cañuelas, el Tribunal de Casación Penal bonaerense anuló la sentencia que había condenado a Rodolfo Pablo Sánchez a 13 años de prisión por homicidio simple. Los jueces cuestionaron las contradicciones existentes entre los integrantes del tribunal que había dictado el fallo y ordenaron un nuevo pronunciamiento.

El caso por la muerte de Alex Juan Carlos Campo, el adolescente de 16 años que murió tras ser embestido por una camioneta en un campo de Cañuelas en 2020, volvió a dar un giro judicial. El Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires declaró la nulidad de la sentencia que había condenado a Rodolfo Pablo Sánchez a 13 años de prisión por homicidio simple.
La decisión fue adoptada por los jueces Mario Eduardo Kohan y María Florencia Budiño, integrantes de la Sala IV de Casación. La resolución no significa que Sánchez haya sido declarado inocente ni que se haya establecido que no tuvo responsabilidad en la muerte del adolescente. Casación cuestionó la fundamentación de la sentencia y ordenó que se dicte un nuevo pronunciamiento.
Uno de los principales puntos señalados por los magistrados fueron las diferencias entre los votos de los tres jueces que habían intervenido en el juicio. Aunque los magistrados habían coincidido en condenar a Sánchez por homicidio simple, no existía coincidencia plena sobre cómo había ocurrido el hecho ni sobre las circunstancias que permitían atribuirle responsabilidad penal. Uno de los votos sostuvo que Sánchez había perseguido a los jóvenes y embestido a Alex de frente y a gran velocidad, interpretando que había existido intención de matar.
Otro de los jueces descartó la existencia de alevosía, aunque mantuvo la condena por homicidio simple. El tercer voto presentó una reconstrucción diferente de lo ocurrido. Consideró que el impacto había sido lateral y no frontal, que no se había acreditado un arrollamiento deliberado y tuvo en cuenta, entre otros elementos, las condiciones de visibilidad y la discapacidad que Sánchez presenta en uno de sus brazos.
Para Casación, esas diferencias no eran cuestiones menores, sino que afectaban directamente la fundamentación de la condena. El juez Mario Kohan sostuvo que no alcanza con que los magistrados coincidan en el resultado final si no existe una coincidencia suficiente respecto de los hechos que consideran acreditados y de las razones que justifican la responsabilidad penal. En ese sentido, Casación entendió que existía una “mayoría de resultado”, pero no una verdadera mayoría sobre las premisas fundamentales utilizadas para llegar a la condena.
Por ese motivo, el tribunal declaró la nulidad absoluta de la sentencia y ordenó que la causa continúe para que se dicte un nuevo pronunciamiento conforme a las exigencias legales y constitucionales. La familia de Alex había reclamado una condena más severa. La querella, representada por la mamá del adolescente, Claudia Tello Cortés, había solicitado que Sánchez fuera condenado por homicidio agravado por alevosía y reclamado prisión perpetua.
De esta manera, el caso vuelve a quedar abierto en el ámbito judicial. La anulación de la condena no implica el cierre de la causa ni una absolución de Sánchez: ahora deberá determinarse nuevamente su responsabilidad penal a partir de los elementos incorporados al expediente. La decisión de Casación representa un nuevo capítulo en una causa que desde 2020 mantiene en vilo a la familia de Alex y a la comunidad de Cañuelas.
