Una circular interna, firmada el 31 de agosto por la Dirección Médica, advierte que la difusión de fotografías o material que permita identificar a pacientes, trabajadores o sectores del establecimiento será considerada una falta grave. La disposición se conoce luego de un reclamo público por la atención que habría recibido una niña mordida por un perro.
Una nueva disposición interna generó atención en el Hospital Dr. Ángel Marzetti de Cañuelas. La Dirección Médica emitió una circular dirigida a todo el personal en la que establece restricciones para el uso de teléfonos celulares, la actividad en redes sociales y, especialmente, la difusión de imágenes obtenidas dentro del establecimiento.

El documento, fechado el 31 de agosto de 2026, señala que queda prohibido realizar actividades en redes sociales —como posteos, publicaciones, comentarios o interacciones— mientras el trabajador se encuentre cumpliendo funciones en la institución, salvo situaciones de fuerza mayor debidamente justificadas ante la jefatura.
Pero el aspecto que mayor repercusión puede tener está relacionado con la difusión de fotografías y material audiovisual.
La Dirección Médica recuerda al personal el deber de confidencialidad, reserva y secreto profesional y establece que esas obligaciones alcanzan tanto al horario laboral como al tiempo posterior.
En ese sentido, la circular advierte que cualquier “filtración o posteo de material visual que identifique o exponga a un paciente, compañeros, sectores de trabajo o de atención al público” será considerada una falta grave.
La medida y un episodio que tomó estado público
La disposición aparece pocos días después de que tomara estado público el reclamo de una madre por la atención que habría recibido su hija en la guardia del Marzetti luego de ser mordida por un perro.
El caso fue difundido a través de redes sociales y generó cuestionamientos sobre la atención recibida. En paralelo, habrían comenzado a circular imágenes relacionadas con el episodio, algunas de ellas vinculadas al interior del establecimiento.
La circular no menciona expresamente el caso de la niña ni señala que la medida haya sido adoptada como consecuencia de ese episodio. Por lo tanto, no puede afirmarse oficialmente que exista una relación directa entre ambos hechos.
Sin embargo, la coincidencia temporal resulta llamativa: el reclamo tomó estado público y, pocos días después, la Dirección Médica difundió una normativa que pone especial énfasis en impedir la circulación de imágenes obtenidas dentro del hospital.
Sanciones
La Dirección Médica también advierte que el incumplimiento de las directivas podrá dar lugar a sanciones disciplinarias correspondientes, de acuerdo con el régimen sancionatorio de la Ley Provincial 14.656 y las normas vigentes.
Entre las posibles consecuencias menciona apercibimientos, suspensiones o la apertura de un sumario administrativo, según corresponda. La circular será exhibida en las carteleras de los distintos servicios y deberá ser notificada fehacientemente a todo el personal por los jefes de servicio.
El debate que abre la medida
La decisión plantea una cuestión que va más allá del uso del teléfono celular durante la jornada laboral. Por un lado, el hospital tiene la obligación de preservar la privacidad de los pacientes, la confidencialidad de la información médica y los derechos de quienes trabajan y reciben atención dentro de la institución.
Por otro, cuando se produce un reclamo por una eventual deficiencia en la atención, las imágenes o testimonios obtenidos dentro del establecimiento pueden convertirse en elementos relevantes para conocer qué ocurrió.
En este caso, la autoridad hospitalaria no explicó públicamente si la nueva circular está relacionada con el episodio de la niña mordida por un perro. Lo concreto es que, desde el 31 de agosto, el Marzetti dejó formalmente establecido que la difusión no autorizada de material visual que pueda identificar o exponer a pacientes, trabajadores o sectores del hospital podrá ser considerada una falta grave y derivar en medidas disciplinarias.
