La fiebre por las figuritas volvió a las calles, pero conseguir las que faltan no resulta sencillo. En distintos puntos de Cañuelas hubo faltantes y reposiciones que se agotan rápidamente. Mientras tanto, chicos y familias recurren al intercambio para intentar completar una colección que tiene 980 figuritas.

Hay algo que se repite estos días en muchas casas de Cañuelas: un álbum abierto sobre la mesa, una pila de figuritas repetidas y una lista cada vez más larga de las que todavía faltan.

La colección oficial del Mundial 2026 volvió a instalar el tradicional ritual de cada Copa: comprar sobres, abrirlos con expectativa, pegar las nuevas y guardar las repetidas para cambiarlas. Pero este año, para muchos chicos, completar el álbum se está convirtiendo en una verdadera misión.

El motivo no es solamente el precio. También cuesta encontrar los sobres.

Un álbum mucho más grande

La colección oficial de Panini tiene 980 figuritas distribuidas en 112 páginas, una cifra considerablemente superior a la del Mundial de Qatar 2022. La expansión está relacionada, entre otras cosas, con el nuevo formato de la Copa, que cuenta con 48 selecciones.

Cada sobre contiene siete figuritas.

La tienda oficial de Panini actualmente comercializa, como referencia, el álbum de tapa blanda a $10.200, mientras que los packs de 25 sobres cuestan $31.000. También ofrece cajas de mayor cantidad de sobres.

Los valores pueden variar según el comercio y la modalidad de venta.

En Cañuelas, el problema apareció desde el comienzo

La situación no es completamente nueva para los coleccionistas locales.

En mayo, medios de Cañuelas ya habían advertido que los primeros ejemplares se agotaron rápidamente y que varios kioscos se quedaron sin álbumes y figuritas, obligando a vecinos a recorrer distintos comercios para conseguirlos.

También hubo comercios que recibieron nuevas partidas y las anunciaron públicamente. Kiosco Rolo, por ejemplo, comunicó recientemente el ingreso de álbumes y figuritas Panini.

Es decir, el problema no parece ser una ausencia absoluta del producto, sino una combinación de alta demanda, reposición irregular y partidas que se agotan rápidamente.

La figurita que no aparece

El otro problema llega cuando el álbum empieza a quedar casi completo.

Al principio, abrir un sobre significa avanzar rápidamente. Pero a medida que se completan las páginas, las posibilidades de encontrar una figurita nueva disminuyen y comienzan a acumularse las repetidas.

Ahí aparece el clásico intercambio:

“Tengo repetida la que te falta, ¿cuál tenés vos?”

En Cañuelas, esta modalidad volvió a transformarse en un punto de encuentro entre chicos, padres y coleccionistas.

Durante mayo se realizaron encuentros de intercambio en la Plaza Belgrano, y posteriormente también se organizaron jornadas impulsadas por familias y comercios locales.

El propio Municipio organizó además “La Plaza del Mundial”, una jornada que incluyó intercambio de figuritas y actividades para chicos y familias.

¿Cuánto puede costar completar el álbum?

Ahí aparece otro de los grandes interrogantes.

Comprar las figuritas necesarias una por una no es la realidad habitual: existen repetidas y la cantidad de sobres necesaria para completar las 980 posiciones puede ser considerablemente mayor que la cantidad teórica de figuritas del álbum.

Por eso, el intercambio resulta fundamental para reducir el gasto.

Además, Panini anunció durante la colección mecanismos para que los coleccionistas puedan conseguir figuritas faltantes directamente, una alternativa especialmente útil cuando quedan pocas posiciones por completar. La venta directa de figuritas numeradas fue presentada como una opción para completar el álbum sin continuar comprando sobres al azar.

Panini reconoció problemas de abastecimiento

El faltante tampoco fue exclusivamente local.

Durante la campaña del Mundial, Panini reconoció públicamente problemas de abastecimiento en distintos mercados y explicó que estaba trabajando para incrementar la producción. La empresa también emitió comunicaciones destinadas a responder a los reclamos de coleccionistas por la falta de producto.

En Argentina, además, se registraron casos de sobres ofrecidos por encima del precio sugerido debido a la escasez y la demanda.

La solución está en el intercambio

Mientras los sobres siguen entrando y saliendo de los kioscos, en Cañuelas los chicos encontraron una solución mucho más tradicional que comprar y comprar: juntar las repetidas y cambiarlas.

El intercambio permite transformar una figurita que para un chico ya no tiene utilidad en aquella que otro necesita desesperadamente para completar una página.

Y quizás allí esté una de las partes más lindas de esta fiebre: detrás del negocio y de los precios, el álbum vuelve a generar algo que parecía perdido.

Chicos que se encuentran en una plaza, padres que ayudan a ordenar las repetidas, listas de números anotadas en papeles y conversaciones que comienzan siempre de la misma manera:

“¿Cuál te falta?”

Porque para muchos chicos de Cañuelas, el Mundial 2026 no comenzó cuando rodó la pelota.

Comenzó mucho antes, cuando abrieron el primer sobre y soñaron con completar el álbum.