El intendente Leonardo Boto advirtió que la enorme cantidad de peregrinos y visitantes podría provocar una saturación de las redes de telefonía móvil durante dos o tres días. La declaración generó preocupación entre vecinos y comerciantes.

La llegada del papa León a Luján genera una enorme expectativa y prepara a la ciudad para recibir a una multitud. Pero, en las últimas horas, una advertencia del intendente Leonardo Boto puso sobre la mesa una preocupación inesperada: la posibilidad de que las redes de telefonía celular no puedan soportar la cantidad de personas que se concentrarán en la ciudad.

Durante una entrevista con Rolando Graña en el programa RPM, por Radio Del Plata, Boto se refirió al impacto que tendrá la masiva llegada de peregrinos y visitantes y señaló:

“Vamos a estar dos o tres días sin telefonía celular”.

La frase rápidamente comenzó a circular en redes sociales y generó preocupación entre vecinos de Luján, especialmente por las dificultades que podría ocasionar una eventual saturación de las comunicaciones durante uno de los acontecimientos más importantes que vivirá la ciudad.

Una multitud y un desafío para las comunicaciones

La cantidad de personas que se espera en Luján representa un desafío extraordinario para todos los servicios. Entre ellos, las telecomunicaciones.

Cuando una enorme cantidad de usuarios intenta conectarse simultáneamente a las antenas de telefonía móvil, la capacidad disponible puede verse exigida al máximo y producirse dificultades para realizar llamadas, enviar mensajes o utilizar datos móviles.

En un acontecimiento de estas características, la conectividad no representa solamente una comodidad.

La preocupación por las emergencias

Uno de los principales interrogantes está relacionado con la seguridad.

En medio de una multitud, los teléfonos celulares son utilizados habitualmente para solicitar asistencia, comunicarse con la Policía, Bomberos o servicios sanitarios, informar sobre una emergencia o simplemente avisar a familiares dónde se encuentra una persona.

Por eso, una eventual saturación de las redes plantea una pregunta concreta: ¿qué sistema alternativo estará disponible para garantizar las comunicaciones de emergencia si la telefonía móvil presenta dificultades?

El impacto sobre los comercios

Otro de los sectores que podría verse afectado es el comercial.

Actualmente, una gran cantidad de comercios utilizan transferencias bancarias, billeteras virtuales y sistemas electrónicos de pago. Una interrupción o dificultad prolongada en la conectividad podría complicar las operaciones justamente durante jornadas en las que se espera un movimiento extraordinario de personas.

Kioscos, almacenes, farmacias, estaciones de servicio y otros comercios deberán afrontar una demanda muy superior a la habitual.

Familias, peregrinos y visitantes

La telefonía móvil también cumple un papel fundamental para quienes concurren a grandes eventos.

En una ciudad colmada de personas, el celular permite coordinar encuentros, localizar familiares y amigos, informar ubicaciones y pedir ayuda ante cualquier inconveniente.

Para quienes lleguen a Luján acompañados por niños, adultos mayores o personas con movilidad reducida, contar con mecanismos de comunicación puede resultar especialmente importante.

¿Existe un plan de contingencia?

La advertencia del intendente abrió además una serie de interrogantes sobre la preparación técnica del operativo.

Ante acontecimientos que reúnen multitudes, pueden implementarse distintas alternativas para reforzar la capacidad de las redes, como antenas móviles adicionales, refuerzos temporales de infraestructura y otros sistemas destinados a garantizar las comunicaciones de los organismos que participan del operativo.

Por eso, una de las preguntas que quedan planteadas es si habrá un esquema especial para mantener la conectividad durante la llegada del Papa y qué alternativas estarán disponibles en caso de que las redes móviles se saturen.

También será importante conocer cómo se garantizarán las comunicaciones de los vecinos que viven y trabajan habitualmente en Luján y que deberán continuar con sus actividades mientras la ciudad recibe a una multitud.

Una visita histórica y un desafío sin precedentes

La llegada del papa León constituye un acontecimiento histórico para Luján y para la Argentina. La Basílica y toda la ciudad se preparan para recibir a una cantidad extraordinaria de peregrinos y visitantes.

Pero una convocatoria de semejante magnitud también exige una planificación especial.

Seguridad, tránsito, salud, servicios públicos y comunicaciones deberán afrontar una demanda muy superior a la habitual.

La frase pronunciada por Boto instaló ahora una nueva preocupación entre los vecinos: ¿Luján podrá mantener sus comunicaciones durante la visita del Papa o las redes de celulares terminarán colapsando?

La respuesta dependerá, en buena medida, del operativo que se implemente y de la capacidad técnica disponible para afrontar una concentración de personas de dimensiones excepcionales.

Porque en un acontecimiento multitudinario, la comunicación también forma parte de la seguridad.