Padres y estudiantes del Colegio Modelo Lomas realizaron una sentada frente al establecimiento tras conocerse una denuncia por la creación, difusión y presunta comercialización de imágenes falsas de alumnas mediante inteligencia artificial. La investigación ya tiene dos adolescentes imputados.

Una grave denuncia por violencia digital generó este miércoles una protesta frente al Colegio Modelo Lomas, en Lomas de Zamora. Familias y estudiantes se concentraron en la puerta de la institución para reclamar respuestas luego de que trascendiera que un grupo de alumnos habría utilizado fotografías de sus compañeras para generar, mediante inteligencia artificial, imágenes falsas de contenido sexual.

De acuerdo con la información difundida por las familias y distintos medios, al menos cuatro estudiantes habrían participado de un grupo en el que se compartía el material. Las fotografías utilizadas como base corresponderían a alumnas de la institución y, según las denuncias, las imágenes resultantes habrían sido difundidas a través de distintas plataformas.

Las cifras sobre la cantidad de posibles víctimas todavía no son uniformes. Las primeras informaciones hablaban de alrededor de 40 alumnas, mientras que una actualización de la investigación elevó a 45 los casos identificados. Otras publicaciones mencionaron una cifra cercana a 50.

DOS ADOLESCENTES FUERON IMPUTADOS

La investigación pasó al ámbito judicial y, según informó TN, dos alumnos de 15 años fueron imputados y quedaron vinculados a una causa que busca determinar las responsabilidades y el alcance de la producción y circulación del material. También se analiza el contenido de los teléfonos de los adolescentes señalados.

Las familias sostienen que las imágenes habrían circulado entre estudiantes de distintos establecimientos de la zona y que algunas habrían sido ofrecidas en plataformas de contenido para adultos. Estos extremos forman parte de la denuncia y deberán ser establecidos por la investigación.

EL RECLAMO CONTRA LA INSTITUCIÓN

Uno de los principales cuestionamientos de las familias apunta a la respuesta que habría dado inicialmente el colegio.

Según denunciaron algunos padres, la institución habría tomado conocimiento de la situación semanas antes de que el caso trascendiera públicamente y cuestionaron que, en un primer momento, la respuesta habría consistido en una comunicación en el cuaderno de los estudiantes.

Las familias también reclamaron que se determine cuándo tomaron conocimiento las autoridades, qué medidas se adoptaron y por qué el caso no habría sido comunicado oportunamente a los padres.

Tras la protesta, se produjo una reunión entre familiares, autoridades de la institución y representantes educativos para abordar la situación.

UNA INVESTIGACIÓN QUE BUSCA DETERMINAR EL ALCANCE DEL CASO

La causa deberá establecer quiénes participaron de la creación, difusión y eventual comercialización de las imágenes, cómo fueron obtenidas las fotografías originales y hasta dónde llegó su circulación.

Mientras avanza la investigación, las familias reclaman medidas de protección para las estudiantes afectadas y una respuesta institucional acorde con la gravedad de la situación.

El caso vuelve a poner en primer plano los riesgos asociados al uso de herramientas de inteligencia artificial para manipular imágenes de personas reales y la necesidad de abordar la violencia digital dentro de las comunidades educativas.