Una pareja de ciudadanos colombianos, de 53 y 24 años, fue detenida en la estación de servicio ubicada en la intersección de las rutas 3 y 205. La investigación por un robo ocurrido en octubre permitió vincularlos con el hecho. Tenían inhibidores de señal, dinero, tarjetas de crédito y diversos elementos de dudosa procedencia.

Polo Tecnológico

Una conocida frase policial sostiene que el delincuente siempre vuelve al lugar del crimen. Y, en este caso, la sospecha parece haber encontrado una particular confirmación.

El pasado 14 de octubre, una mujer denunció haber sido víctima de un robo mientras su vehículo se encontraba estacionado en la estación de servicio ubicada en la intersección de las rutas 3 y 205. Según relató, había descendido de su automóvil para ingresar al shop y, al regresar, advirtió que le habían sustraído una cartera que contenía dos millones de pesos en efectivo y tarjetas de crédito.

A partir de la denuncia, personal de la Subdelegación de Investigaciones (Sub-DDI) de Cañuelas inició las tareas investigativas, que incluyeron el análisis de registros de cámaras de seguridad de la zona. La investigación tuvo ayer una novedad inesperada. Una pareja, integrada por un hombre de 53 años y una mujer de 24, fue observada en actitud sospechosa en la misma estación de servicio donde se había cometido el robo semanas atrás.

Efectivos del Comando de Patrullas que realizaban tareas preventivas advirtieron que la mujer merodeaba entre los vehículos estacionados, observando el interior de los mismos. Al cotejar sus características físicas con las imágenes obtenidas durante la investigación del robo de octubre, los investigadores encontraron coincidencias que motivaron la intervención policial.

Los sospechosos se movilizaban en un Ford Focus gris y fueron interceptados en un procedimiento conjunto del Comando de Patrullas y la Sub-DDI de Cañuelas.

INHIBIDORES DE SEÑAL Y ELEMENTOS SECUESTRADOS

Durante el procedimiento se encontraron dispositivos tecnológicos utilizados para inhibir las señales de los controles remotos de los vehículos. Estos aparatos permiten bloquear el cierre centralizado cuando el conductor acciona el comando a distancia, dejando las puertas abiertas sin que necesariamente advierta la maniobra.

Además, los investigadores secuestraron dinero en efectivo, tarjetas de crédito —algunas de las cuales se presume podrían corresponder a las sustraídas en octubre— y elementos que serían de interés para la causa. De acuerdo con las primeras averiguaciones, con las tarjetas denunciadas como robadas se habrían realizado compras virtuales, principalmente en comercios de categoría. El listado de elementos incautados también incluyó objetos de valor, llaves de distintos vehículos, herramientas, auriculares, teléfonos celulares, bolsos, mochilas y otros dispositivos tecnológicos.

A DISPOSICIÓN DE LA FISCALÍA

Los dos detenidos, ambos de nacionalidad colombiana y oriundos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quedaron a disposición de la Fiscalía N° 2 de Cañuelas, a cargo de la fiscal Norma Pipo. La causa fue caratulada como hurto agravado y continúa bajo investigación para determinar la posible participación de los sospechosos en otros hechos de similares características.

El procedimiento permitió avanzar sobre una modalidad delictiva que aprovecha los descuidos de los conductores y utiliza tecnología para facilitar la sustracción de pertenencias del interior de vehículos estacionados.