Franco Ariel Canteros fue embestido por un colectivo en el kilómetro 51,5 y murió horas después en el Hospital Cuenca Alta. La causa, que comenzó como lesiones culposas, ahora investiga el hecho bajo la figura de homicidio culposo. El conductor fue identificado y permanece vinculado al expediente.


Una noche de tránsito terminó en tragedia. Franco Ariel Canteros, un adolescente de apenas 17 años, murió después de ser embestido por un colectivo de la línea 218 mientras circulaba en bicicleta por la Ruta Nacional 3, en jurisdicción de Cañuelas.
El joven, oriundo de González Catán y alumno del colegio San Mauricio, permanecía internado en el Hospital Regional Cuenca Alta de Cañuelas debido a las graves lesiones sufridas en el impacto. Finalmente, no logró recuperarse y falleció.
El siniestro ocurrió el martes por la noche, a la altura del kilómetro 51,5 de la Ruta 3, en la zona de Los Pozos y cerca del acceso a Santa Anita, cuando el adolescente se desplazaba en bicicleta en dirección Cañuelas–La Matanza.
Por causas que todavía son materia de investigación, fue embestido por el interno 305 de la línea 218.

La investigación ahora tiene resultado fatal
El conductor del colectivo fue identificado como Santiago Ezequiel Mansilla, de 25 años.
Cuando se produjo el accidente, la causa había sido iniciada como lesiones culposas, mientras que el chofer fue notificado de las actuaciones.
La muerte de Canteros modificó el escenario judicial. La investigación comenzó a encuadrarse como homicidio culposo, mientras la Fiscalía procura establecer si existió una conducta imprudente o negligente por parte del conductor y si esa conducta tuvo relación causal con el fallecimiento.
El expediente está a cargo del fiscal Roberto Javier Berlingieri, titular de la UFI N° 1 de Cañuelas.
¿Cómo ocurrió el accidente?
Esa es ahora la pregunta central que deberá responder la investigación.
La Fiscalía ordenó distintas medidas para reconstruir el episodio, entre ellas pericias sobre el colectivo y estudios destinados a determinar la mecánica del impacto.
También deberán establecerse las condiciones de visibilidad existentes en el lugar, la iluminación de la ruta, la posición que ocupaba la bicicleta y la velocidad y trayectoria del colectivo.
Entre las hipótesis que trascendieron aparece la posibilidad de que las condiciones de oscuridad hayan dificultado la visualización del ciclista. También se investiga si la bicicleta contaba con luces o elementos reflectivos.
Nada de esto constituye todavía una conclusión judicial y deberá ser corroborado mediante las pericias y demás pruebas incorporadas al expediente.
El chofer no está detenido
Hasta el momento, no trascendió públicamente que Mansilla haya sido detenido ni que se haya dispuesto una medida restrictiva de su libertad.
El conductor permanece vinculado a la investigación mientras la Fiscalía reúne elementos para determinar las circunstancias exactas del accidente y las eventuales responsabilidades penales.
La diferencia entre un accidente fatal y un homicidio culposo dependerá precisamente de lo que logren establecer las pericias: si hubo una conducta imprudente, negligente o antirreglamentaria y si esa conducta fue determinante para provocar la muerte.
Otra tragedia sobre la Ruta 3
La muerte de Franco Canteros vuelve a poner en el centro de la escena la seguridad vial sobre la Ruta Nacional 3, particularmente para quienes circulan en bicicleta durante la noche.
Mientras la familia atraviesa el dolor por la pérdida del adolescente, la Justicia deberá reconstruir los últimos instantes del recorrido de Franco y determinar qué ocurrió exactamente en el kilómetro 51,5.
La investigación continúa bajo la órbita de la UFI N° 1 de Cañuelas.
