Robos, enfrentamientos armados, disputas barriales y hechos vinculados al narcomenudeo dejaron ocho personas asesinadas en apenas siete días. La seguidilla de casos es considerada excepcional por fuentes oficiales.

La violencia volvió a golpear con fuerza a La Matanza y dejó una cifra que encendió las alarmas: ocho homicidios en apenas una semana. Los asesinatos ocurrieron en distintos puntos del distrito y tuvieron como escenario situaciones muy los enfrentamientos armados y los conflictos entre grupos.
El episodio más reciente ocurrió este domingo en Ciudad Evita, donde una oficial de la Policía de la Ciudad, de 33 años, fue atacada durante un intento de robo. La mujer circulaba en una motocicleta por Camino de Cintura, a la altura del puente Mendeville, cuando fue interceptada por dos hombres. De acuerdo con la investigación preliminar, los delincuentes intentaron apoderarse de la moto y le quitaron las llaves.
La policía se identificó y respondió con su arma reglamentaria. Uno de los sospechosos, Franco Alegre, de 23 años, murió durante el enfrentamiento. En el lugar fue encontrado un revólver calibre .22.

Una seguidilla que no se detuvo
La jornada del sábado también estuvo marcada por la violencia. En Ciudad Evita, dos sospechosos habrían protagonizado un enfrentamiento armado con efectivos policiales. Uno de ellos murió después de ser trasladado al Hospital Ballestrini.
En Virrey del Pino, en tanto, fue asesinado Ángel Bueno, de 26 años, quien recibió un disparo en la cabeza en el cruce de las calles 7 y Amado Nervo. Los investigadores analizan como una de las principales hipótesis una posible riña o conflicto barrial. Pero la semana ya había comenzado a acumular episodios graves.
El crimen de Candela
El viernes, Candela Urquiza, de 14 años, murió al quedar atrapada en un enfrentamiento armado ocurrido en Villa Dorrego. La adolescente fue víctima de un episodio que, según los investigadores, estaría relacionado con una disputa entre grupos. La causa también quedó atravesada por sospechas sobre una posible actuación irregular de efectivos policiales.
Ese mismo día, en otro hecho ocurrido en la zona, Juan Manuel Oviedo, de 36 años, fue asesinado durante un ataque a tiros contra un lavadero ubicado en el cruce de Zaraza y Donizetti. Una de las hipótesis apunta a una represalia originada en el robo de una bicicleta. Un hombre habría ido a reclamar por el robo y posteriormente se habría producido el ataque armado.
Un joven murió después de un intento de robo
El jueves, otro episodio terminó de manera fatal. Dos delincuentes que se movilizaban en un Volkswagen Polo azul intentaron asaltar a un sargento de la Policía Federal. El efectivo se identificó y utilizó su arma reglamentaria. Uno de los sospechosos resultó herido y escapó junto a su cómplice. Poco después fue trasladado por un remisero hasta una unidad sanitaria ubicada sobre la Ruta 3. El joven tenía 18 años y había recibido un disparo en la cabeza. Murió pese a la asistencia médica. Fue identificado como Thiago Sebastián Pereyra, oriundo de Guernica.

Un posible noveno caso
A esta lista se suma un caso que todavía mantiene en vilo a los investigadores. Un hombre que recibió un disparo en la cabeza durante una presunta disputa vinculada al narcotráfico en González Catán permanece internado en grave estado. La causa está siendo investigada por la fiscalía descentralizada correspondiente. Si finalmente se confirma su fallecimiento, la cifra de víctimas fatales de esta semana podría ascender a nueve.
Una semana que preocupa
La sucesión de homicidios convirtió a los últimos siete días en uno de los períodos más violentos registrados recientemente en La Matanza. Las investigaciones continúan para determinar qué ocurrió en cada caso y establecer responsabilidades. Mientras tanto, la estadística vuelve a poner al distrito en el centro de la preocupación por la violencia criminal en el conurbano bonaerense.
