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LA MUJER HABLA DE SU DIFÍCIL SITUACIÓN

Dolores Navarro, integrante de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, falleció en un trágico episodio ocurrido en el patio de su vivienda, donde se efectuó un disparo con su arma reglamentaria.

La mujer, de 49 años, ostentaba una destacada trayectoria dentro de la fuerza. Inició su carrera en la Comisaría de Lobos y posteriormente pasó a desempeñarse en el Grupo de Apoyo Departamental (GAD), donde cumplió funciones durante varios años.

Su muerte vuelve a poner en debate la situación que atraviesan numerosos efectivos policiales y las condiciones en las que desarrollan su labor. Compañeros de la fuerza expresaron su preocupación a distintos medios de comunicación y cuestionaron la falta de acompañamiento institucional ante problemáticas vinculadas a la salud mental y las dificultades económicas.

«Para llegar a fin de mes también era artesana y trabajaba para una aplicación de transporte. Tenía tres empleos y aun así los ingresos no alcanzaban. La hora extra apenas supera los 1.800 pesos», señalaron.

Según manifestaron, el caso de Navarro no sería un hecho aislado. Indicaron que durante 2026 más de treinta integrantes de la Policía Bonaerense se habrían quitado la vida, mientras que en años anteriores la cantidad de fallecimientos por esta causa llegó a superar a las muertes ocurridas en actos de servicio.

Los reclamos apuntan además a extensas jornadas laborales, bajos salarios y la falta de asistencia psicológica adecuada. «Pedir ayuda muchas veces se vive como un estigma dentro de la institución. No se trata de debilidad, sino de una situación de abandono que necesita ser atendida», expresaron.